<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104</id><updated>2012-02-16T12:24:22.995+01:00</updated><category term='RELATOS'/><category term='mujer galante'/><category term='Luz de otro tiempo'/><category term='POESÍA'/><category term='Historia antigua de Balbucia'/><category term='HISTORIETA'/><category term='Fuente de Balbucia'/><category term='SAN FRANCISCO Y EL LOBO'/><category term='Adulto'/><category term='Antonio Gamoneda'/><category term='Rosa de Alejandría'/><category term='Oharu'/><category term='SALAMANQUESA'/><category term='Blindaje'/><category term='Alienígenas inteligentes'/><category term='Mansos'/><category term='Erizo poema'/><category term='tortuga'/><category term='Última habitante'/><category term='COLECTOR'/><category term='OHARU--Rosa Amarilla'/><category term='pequeña piedra'/><category term='Laberinto'/><category term='el puente'/><category term='RELA'/><category term='Árboles sin pájaros'/><category term='Tiempo'/><category term='habitantes de Balbucia'/><category term='Balbucia para bienaventurados'/><category term='ESCARABAJO TODAVÍA VIVO'/><title type='text'>BALBUCIA</title><subtitle type='html'>Desde la tierra de Balbucia, poemas, historias y dibujos para todos los bienaventurados de este mundo: los limpios de corazón, los mansos, los que dudan y tropiezan, los que NO han visto a Dios, los...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>55</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4384302782945129618</id><published>2012-01-09T22:10:00.005+01:00</published><updated>2012-01-09T22:21:04.002+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>TRES DRAGONES (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-4Ti8NOmTdJ0/TwtZLWSd_PI/AAAAAAAAAIM/LuaH148N4zo/s1600/dragon.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 259px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5695744205236600050" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-4Ti8NOmTdJ0/TwtZLWSd_PI/AAAAAAAAAIM/LuaH148N4zo/s320/dragon.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El dragón &lt;/em&gt;Yunke&lt;em&gt; cuenta su experiencia iniciática en el primer viaje de su vida por el mundo:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“He trabajado en proyectos ultrasecretos con los científicos más importantes de medio mundo. El último se había vuelto loco. Construyó una nave espacial y los dos nos dirigimos a la luna. El científico se llama Majarov y, año tras años, había logrado construir una base secreta en la cara oculta del satélite. Él la llamaba &lt;em&gt;La Fábrica del Cosmos&lt;/em&gt; y estaba formada por retortas, vasos comunicantes, algunas puntillas, un tornillo y un tubo de escape. Era por este tubo de escape por donde salían uno planetitas cada vez que Majarov accionaba unas palancas. Unos planetitas iguales a la Tierra, pero mucho más pequeños, tan pequeños que sólo cabía un individuo. Un dragón, una vaca, una hormiga, un humano. Majarov decía que con su invento se acabarían las guerras y los conflictos. Pero aquello no me convenció y regresé a la tierra en el primer asteroide que pasó cerca”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4384302782945129618?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4384302782945129618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4384302782945129618' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4384302782945129618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4384302782945129618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2012/01/tres-dragones-fragmento.html' title='TRES DRAGONES (fragmento)'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-4Ti8NOmTdJ0/TwtZLWSd_PI/AAAAAAAAAIM/LuaH148N4zo/s72-c/dragon.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2971287466350569303</id><published>2011-12-19T19:16:00.002+01:00</published><updated>2011-12-19T19:19:47.144+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>FRIGINIUS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-le-nqMW6iMU/Tu-AM8geAtI/AAAAAAAAAH0/PSQzxIk922c/s1600/dark-angel-21114.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687905814281323218" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-le-nqMW6iMU/Tu-AM8geAtI/AAAAAAAAAH0/PSQzxIk922c/s320/dark-angel-21114.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta criatura segrega una sustancia tan viscosa que, al minuto, ya se ha convertido en una capa más de su cuerpo. Por este motivo se le puede ver rodando, montaña abajo, rebotando contra los afilados riscos, sin que otras criaturas, extrañas, inverosímiles también, puedan hacer algo para detenerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si deseamos detectarlo (y esa es la palabra adecuada: es capaz de acurrucarse en los lugares más calientes sin ser visto. Por ejemplo, algunos ejemplares, no especialmente peludos o gruesos por las capas de grasa y pelo, sobreviven en la boca de los volcanes. Mucha gente piensa que esos vulcanólogos que fallecen al pie del volcán lo hacen por las altas temperaturas, los gases tóxicos o alguna otra contingencia explicable con razonamientos científicos. Nada más lejos de la realidad. Algún ejemplar de Friginius Volcanicus habrá visto interrumpido su larga hibernación (se habla de millones de años de una siesta en la que estos seres frioleros sueñan—así lo afirman ellos en sus viejas crónicas—con jornadas veraniegas en un astro desértico donde las temperaturas alcanzan el millón de grados centígrado) y, furioso, le habrá lanzado una exhalación gélida, cuyas consecuencias son la muerte por cristalización fulminante de todos los tejidos corporales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si deseamos detectarlo (también pueden vivir en nuestras ciudades: le damos la espalda a la calefacción, nos adormilamos en una tarde de enero—lluvia más allá de los cristales, escarcha en el filo de las ventanas, sol de atardecer, noche casi inmediata con sus barbas de témpanos en el borde de los tejados—y el Friginius domesticus sale de su escondrijo, quizá el borde interno de fogones, salta por las paredes, bota un milésima de segundo en el suelo del salón—moscas en esta época, pensamos—y ya lo tenemos instalado a nuestras espaldas mientras que nosotros cabeceamos aturdidos con la lectura de alguna novelucha)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si deseamos detectarlo, debemos construir un edificio desangelado (algo así minimalista, despersonalizado, abundante en los videoclips de grupos de pop. Los muebles son de oficina, hay alguna máquina de agua con forma de ampolla medicinal al fondo del pasillo. Se pueden ver el cableado, como si se tratara de las aortas, venas y capilares de un animal descomunal del que somos los parásitos, al descubierto, torpemente clavado al techo y las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es el momento de encender una hoguera (si queremos darle un toque marginal a la escena), o bien, en el supermercado más próximo, deberemos comprar una estufa eléctrica—también sería útil una barbacoa, pero, en este caso, se necesitaría carbón, etc.—y la colocaremos cerca de una ventana, a ser posible en el piso más alto de este edificio (que bien podría estar en alguna de las ciudades norteamericana donde abundan los mismos). Esperaremos unos minutos, unos días, quizá generaciones enteras, pero, si somos capaces de mantener una temperatura cálida durante todo este tiempo (sería necesario educar a sucesivas generaciones sobre la importancia de este cometido) algún día se nos presentará esta criatura, tiritando, con la piel azulenca y evidentes síntomas de hipotermia. Hay una alta probabilidad de que se trate del Friginius Oficinarum, una de las razas más evolucionadas y próspera de la especie: viven en despachos en los que los aparatos de calefacción y aire acondicionado no se detienen nunca. Se acurrucan sobre sus chapas, en las partes más altas y polvorientas de los edificios. Van vestidos de negro, con una especie de abrigo negruzco que cubren la totalidad de sus cuerpos, excepto la cara y dos orejitas blanquísimas, como de oso de peluche, que sobresalen de sus cabezas cubiertas. Mucha gente los ha visto en las alturas y los confunden con ángeles melancólicos a los que les gustaría convertirse en humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2971287466350569303?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2971287466350569303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2971287466350569303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2971287466350569303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2971287466350569303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/12/friginius.html' title='FRIGINIUS'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-le-nqMW6iMU/Tu-AM8geAtI/AAAAAAAAAH0/PSQzxIk922c/s72-c/dark-angel-21114.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6745492385919189450</id><published>2011-12-19T19:05:00.001+01:00</published><updated>2011-12-19T19:09:00.948+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>ROCÍO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zx3-vXHGwx4/Tu99o10DxrI/AAAAAAAAAHo/sIuaU9z0Yi8/s1600/blemia2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 308px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687902994985895602" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-zx3-vXHGwx4/Tu99o10DxrI/AAAAAAAAAHo/sIuaU9z0Yi8/s320/blemia2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según cuentan algunos naturalistas griegos (al referirse a otros naturalistas griegos cuyos textos desaparecieron en la archiconocida Biblioteca de Alejandría) ciertos alquimistas acadios descubrieron en las tierras más lejanas de oriente, en desiertos nunca hollados hasta entonces, a unos extraños hombres cuya naturaleza nunca, hasta entonces, había sido contemplada por gente civilizada.&lt;br /&gt;La tierra tórrida y la escasez de agua había sido la causa de una extraordinaria adaptación fisiológica. Al amanecer, mujeres y hombres de esta tribu se arremolinaban desnudos para contemplar la salida del sol. El rocío del amanecer se acumulaba en los ateridos cuerpos, formaba una especie de tela de araña viscosa (tal vez, la humedad del rocío se mezclaba con ciertas desconocidas secreciones de aquella gente) que se lamían los unos a los otros. Lentamente, a hombres y mujeres se les iban hinchado las papadas hasta parecer monstruosos odres.&lt;br /&gt;Con estos odres, los habitantes de esta tribu sobrevivían el resto de la jornada, cocinaban, lavaban a sus hijos, etc. Ahora bien, según cuentan los alquimistas acadios, resultaba bastante desagradable verlos regurgitar el agua debido a los tremendos esfuerzos que se veían obligados a hacer con sus estómagos y gargantas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6745492385919189450?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6745492385919189450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6745492385919189450' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6745492385919189450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6745492385919189450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/12/rocio.html' title='ROCÍO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zx3-vXHGwx4/Tu99o10DxrI/AAAAAAAAAHo/sIuaU9z0Yi8/s72-c/blemia2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6231680620928641879</id><published>2011-10-04T18:50:00.005+02:00</published><updated>2011-10-04T19:18:24.640+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>LA TRIBU DE LAS TIERRAS AMARILLAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-jc5LOr433Pk/Tos56cm-0KI/AAAAAAAAAHc/1kMlAP1FIf8/s1600/AGLOBO.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5659681032996049058" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-jc5LOr433Pk/Tos56cm-0KI/AAAAAAAAAHc/1kMlAP1FIf8/s320/AGLOBO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Esta historia trata de unos campesinos y de sus tierras verdes en la frontera con las tierras amarillas, las de otros campesinos con menos fortuna. Estos últimos veían a cada estación como el campo se agostaba, en el último mes antes de la cosecha, porque las nubes no descargaban la lluvia sobre sus tierras sino que las superaban, las dejaban atrás hasta alcanzar las tierras verdes. Allí, sobre ya frondosos huertos, dejaban caer una mansa lluvia que lo empapaba todo durante días. Entonces, se formaban riachuelos que desembocaban en un río grande y de feraces limos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año en que la sequía había aniquilado hasta los tubérculos más resistentes y fibrosos, los campesinos de las tierras amarillas suplicaron un poco de agua a los de las tierras verdes:&lt;br /&gt;—¿Cómo llevaréis el agua desde aquí hasta vuestras tierras?—preguntaron los campesinos de las tierras verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los campesinos de las tierras amarillas idearon: grandes globos sobrevolarían las tierras amarillas izando cubetas de madera que desprenderían el agua al pulsar ingeniosos mecanismos de apertura. Pero ¿de dónde saldrían esos artilugios? ¿Con qué material lo fabricarían? Las tierras amarillas apenas si daban briznas de hierbas, muy pocas comestibles, acaso mínimamente sustanciosas para elaborar infusiones. También, cascotes y cabras. Espinos y víboras. Cactos y alacranes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente de las tierras amarillas tenía la ancestral costumbre de reunirse en torno al fuego. Con el movimiento de la llama, en el teatrillo que sobre la arena conformaban las sombras, dejaban volar la imaginación. Y todos participaban del mismo rito: imaginemos, sólo por un momento, que ubres de vacas gigantescas se pueden hinchar de gases, los que provocan la fermentación de orondas verduras o toneladas de legumbres (algunas de estas semillas, grandes y lustrosas como diamantes legendarios). Inflaríamos los pellejos, los ataríamos a los depósitos, se elevarían en el cielo hasta hacerse diminutos o confundirse con las nubes. Luego, absorberían las aguas de los lagos pertenecientes a las tierras verdes, volverían hasta nosotros, nos empaparían.&lt;br /&gt;—¿No sería más rápido imaginar nubes y aguaceros?—sugirió alguien. Entonces, los campesinos se quedaron silenciosos, un poco antes de retirarse cada uno a su choza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una anciana soñó aquella noche: se fabricaban los primeros globos. Sobrevolaban las miserables tierras. Jóvenes (exinanidos, ojerosos por tantas semanas de sopas insustanciales de matojos) se convertían en valientes pilotos. Y, luego, decía la anciana con un hilillo de voz que resonaba en la oscuridad de la desangelada noche, pagaban con sus vidas el intento: ráfagas de viento de un huracán nunca visto por aquellos parajes, truenos broncos, rayos que quebraban la noche. Los cables se rompían, los pilotos se descalabraban contra las afiladas montañas. Muy pocos globos (sus cubetas medio vacías por el zarandeo del viento) alcanzaban su destino y apenas podían saciar la sed de los chiquillos.&lt;br /&gt;La acongojada anciana extendió los brazos como si buscara el consuelo de todos y, luego, se dejó caer como un fardo. La hoguera chisporroteaba real, peligrosa, abrasadora si alguien se atrevía a acercarse demasiado. Los campesinos lloraban unidos, formando un pardo caparazón. Había sido una pesadilla, pero vivían la narración como si los muertos pudieran surgir de aquel misterioso mundo para llevarse a sus dobles, hambrientos y ojerosos, que con las cabezas entre las manos ocultaban su impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se impuso la realidad de sus miserias: las chozas renegridas por el paso implacable de estaciones extremas, ramas secas y retorcidas, cabras y sus rastros de boñigas, rastrojos inmortales, eternos.&lt;br /&gt;Los campesinos de las tierras amarillas construyeron carritos que tendrían que ser tirados por cabras. No poseían otras bestias. En aquellas tierras sólo los requemados huesos abandonados en las torrenteras secas revelaban que en un tiempo ya lejano el ganado había pastado en añorados herbazales.&lt;br /&gt;En primer lugar, fue difícil reunir la madera para construir las ruedas y los armazones. Se talaron los últimos boscajes. Se buscó leños en las chozas abandonadas, en las barrancas secas. Algunos dieron hasta los esqueletos de sus camas o las carcomidas tablas de sus puertas.&lt;br /&gt;Luego, llegó el momento de las cabras: había que adiestrarlas, había que obligarlas a tirar del arreo sin retozar y siguiendo un mismo camino durante horas. A menudo se revolvían, saltaban, se golpeaban contra las piedras hasta lograr desprenderse de los cinchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se inició el transporte de agua, las gentes de las tierras verdes, desde los frescos zaguanes, veían ese interminable rebaño de cabras como un asunto cómico. Disimulaban las sonrisas pero, en el límite del arrabal, los hombres de las tierras amarillas podían escuchar las bromas, las carcajadas que los niños no reprimían mientras cantaban letrillas que los adultos habían compuesto en las fiestas de la cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sin agua, pero con cabras&lt;br /&gt;Con cabras que llevan agua&lt;br /&gt;No tienen agua, tienen las cabras&lt;br /&gt;Son sólo locos, locos sin agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;A la llegada a las tierras amarillas, las gentes se arremolinaban en torno a los carritos. Había que soltar las cabras para que pastaran un rato. Había que reservar gran parte del agua para que las cabras saciaran su sed después de una jornada de viaje. Había que regar algunos huertos (los turnos estaban establecidos por el consejo de sabios) y, entonces, los niños bebían. Y también los ancianos. Y finalmente el resto, apenas el agua que cabía en el cuenco de una mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caravana se repitió a lo largo de tres meses. Pero los huertos no prosperaban. La sed había aumentado porque la presencia de una mínima cantidad de agua propiciaba el sueño de poseer estanques rebosantes, depósitos bajo tierra, cántaros a la sombra, jarras siempre llenas. Día a día, las cabras fueron ralentizando su regreso. Algunas se habían vuelto más ariscas y, a pesar de los inútiles vergajazos, se negaban a continuar o se tendían en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Este procedimiento es inútil—Lo dijo el más anciano, en una noche especialmente abrasadora. El viento soplaba con fuerza. Alguien, perdido detrás de las sombras que promovía la luna, comentó:&lt;br /&gt;—Si la memoria no me falla, este viento presagia tormenta—nadie tomó en cuenta sus palabras. Prosiguió cada grupo con sus conversaciones. El sabio retomó su primera idea:&lt;br /&gt;—No podemos seguir con ese tránsito absurdo de las cabras.&lt;br /&gt;—Es el que nos ha dado mejor resultado hasta el momento—interrumpió otro miembro del consejo de ancianos.&lt;br /&gt;—Debemos pensar en una solución nueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente el cielo amaneció encapotado. Era la primera vez que muchos niños veían las nubes.&lt;br /&gt;—De ahí caerá el agua. Otra vez nuestra tierra será fértil—las madres señalaban hacia las alturas. Los niños querían saber de dónde había surgido aquella lana gris, interminable.&lt;br /&gt;—Son enormes odres cargados de agua—explicaban los adultos.&lt;br /&gt;Al mediodía estallaron los truenos y los rayos. Algunos campesinos habían pasado toda la mañana danzando y entonando viejos cantos que asegurasen el aguacero.&lt;br /&gt;El viento se convirtió en huracán; algunos rayos cayeron sobre las chozas, incendiaron los escasos cercados, achicharraron a algunas cabras. Los truenos retumbaban en cada cuerpo de los campesinos de las tierras amarillas. Los niños lloraban aterrorizados porque a cada rayo, que rompía el cielo con líneas de fuego, proseguía un bramido de bestia furiosa.&lt;br /&gt;El agua no cayó. Las nubes siguieron su camino. Quemaron algunos secarrales, pero no hubo ningún aguacero. No hubo una mínima llovizna para aplacar el polverío del desatado viento.&lt;br /&gt;—Esta tierra está maldita—sentenció alguien.&lt;br /&gt;—Hemos de huir de aquí, dispersarnos por el mundo.&lt;br /&gt;—Nadie nos aceptaría ni en sus arrabales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue cómo aquella tribu desapareció. Todos se alejaron de las tierras amarillas, sobrepasaron las tierras verdes y, luego, cada familia tomó una dirección distinta. Algunos llegaron a las grandes urbes del norte y allí trabajaron como siervos y en los estercoleros. Otros sucumbieron en selvas, permanentemente húmedas, extraviados en la espesura. Los que tuvieron más suerte acabaron a las orillas insalubres de los grandes lagos del oeste. Construyeron palafitos para poder escuchar el dulce oleaje durante la noche. Cuando llegó la estación de los mosquitos sufrieron fiebres y todos murieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, los campesinos de las tierras verdes ocuparon los eriales que habían abandonado los de las tierras amarillas . Construyeron una acequia monumental que se difuminaba en canalillos. Plantaron árboles frutales, plantaron grano, elevaron silos, excavaron pozos de los que extraían abundante agua con ingeniosas norias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tierras amarillas se convirtieron en tierras verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía quedan algunos ancianos de las tierras amarillas que conservan en su memoria el día que, siendo niños, vieron por primera vez un cielo encapotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son ancianos solitarios que viven en rincones alejados de este mundo: una fogonera que trabaja en un palacio. Está achacosa. Hace años que no sale de aquella sala en la que están los fogones. De la parte alta, donde están las cocinas, le llega, a veces, las risas de las cocineras y, cada día, por un elevador, bajan su sopa. Cuando llega la hora de dormir, se agazapa cerca de los fogones y observa un ventanuco y, en invierno, ve brillar las gotas de lluvia con el reflejo de los rescoldos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un minero. Se adentra todos los días en grutas cada vez más estrechas. Aunque anciano, como ha perdido peso, puede deslizarse hasta los confines más profundos de la mina. Con él van otros ancianos y niños, que son los que mejor pueden extraer los minerales. Los ancianos son resistentes. Tardan en morir. Él sabe que le queda poco tiempo. Quizá en la estación de las lluvias las galerías se inunden y muera ahogado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una prostituta, que sólo sale de su cubículo para beber una jarra de vino.&lt;br /&gt;Un limpiador de pocilgas. Duerme a la intemperie, entre los cerdos y maldice el otoño y el invierno interminable.&lt;br /&gt;Una concubina. Fue la preferida del harem y ahora malvive en una mazmorra en la que entra la lluvia por la lejana entrada superior. A través de los barrotes se pueden ver algunas estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6231680620928641879?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6231680620928641879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6231680620928641879' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6231680620928641879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6231680620928641879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/10/la-tribu-de-las-tierras-amarillas.html' title='LA TRIBU DE LAS TIERRAS AMARILLAS'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-jc5LOr433Pk/Tos56cm-0KI/AAAAAAAAAHc/1kMlAP1FIf8/s72-c/AGLOBO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-5572224795705508843</id><published>2011-10-04T18:29:00.004+02:00</published><updated>2011-10-04T18:41:02.633+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>EL HIPOPÓTAMO Y LA CREMA SOLAR PROTECTORA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-lHToLi8emLY/Tos1Yo6cwGI/AAAAAAAAAHU/Rbf4ViuVOOk/s1600/HIPO.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 362px; FLOAT: left; HEIGHT: 262px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5659676054136864866" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-lHToLi8emLY/Tos1Yo6cwGI/AAAAAAAAAHU/Rbf4ViuVOOk/s200/HIPO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hipopótamo vive en ríos, lagos y charcas grandes. Ahora bien, en África, como todo el mundo sabe, hay largos períodos de sequía. Es decir, días y más días en los que los animales llevan grandes cantimploras al cuello. En uno de esos períodos de sequía el hipopótamo descubrió la crema protectora, efecto hidratante, nivel 150.554.455, tan potente que su piel, amplia, casi inabarcable, estaría a salvo de los rayos de sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió con dificultades el bote, pero le fue imposible embadurnarse el lomo.&lt;br /&gt;Llamó a un pájaro: lo siento—dijo el pájaro—tienes el cuerpo tan grande como un barril de cerveza y necesitaría horas para untarte la crema.&lt;br /&gt;El hipopótamo se puso un poco triste. Había visto en una ocasión, en el puerto de El Cairo, grandes barriles de cerveza y la comparación lesionó su amor propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamó al león y ya podéis imaginar qué pasó: el hipopótamo, detrás de sus juguetonas orejitas, tiene la marca de dos colmillos. Pero, tan dura es la piel de un hipopótamo, que el león perdió los colmillos y otros dientes y ahora sólo puede comer papilla de avena. Busca a algún protésico que quiera colocarle una nueva dentadura. Promete que no cerrará la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya muy triste, con el sol del mediodía achicharrando los caminos, el hipopótamo estaba a punto de olvidarse de la crema y entonces decidió buscar una sombra y ¿Qué sombra mejor que la de la madriguera de los perritos de las praderas?&lt;br /&gt;—Estás loco, ¿Cómo vas a entrar en nuestra casa? Eres demasiado grande—explicó el enlace sindical de los perritos de las praderas, porque los perritos de las praderas están organizados en un sindicato con distintas secciones (vigilantes de horizonte, guardería infantil, masticadores de raíces y otros tubérculos, víctimas de aves de presa, etc.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hipopótamo comenzó a hipar, HIP, HIP, como si fuera a llorar de un momento a otro. Y ya sabéis (y si no lo sabéis, os lo digo yo que he viajado por los cinco continentes) que no hay nada más peligroso en la selva que un hipopótamo al que le da un ataque de llanto. El enlace sindical dio un salto en el aire y con extraordinarios reflejos lanzó un silbido que recorrió la espesura y los desiertos. Flotó en el aire (como si fuera un karateka) y, de pronto, de las madrigueras surgieron cientos de perritos de las praderas preparados para la lucha final.&lt;br /&gt;—Rápido, hay que evitar que el hipopótamo llore. Ahí va el bote de crema. Manos a la obra—Los perritos de las praderas sacaron sus monos de trabajo, se calzaron las botas de seguridad y arrancaron los motores de sus pistolas a presión. En cinco segundos, el hipopótamo sonreía. Estaba cubierto de una densa capa de crema protectora, tan densa y tan blanca que el hipopótamo ya no parecía un hipopótamo, sino un merengue con cuatro patas que se mueven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz por estar protegido de los rayos del sol, el hipopótamo saltaba y daba brincos, de aquí para allá, con unas gafas de sol, estilo retro, que habían pertenecido a su tía, una atolondrada que vive en el zoo de Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se topó con un cazador: Sir Charles Mc. Cegeitor. Llevaba unas gruesas gafas de culo de botella. Sus bigotes de aristócrata inglés se habían convertido en el parque de atracciones de unas hormigas rojas:&lt;br /&gt;—Por las barbas del Capitán Cook, he hallado el único ejemplar de yeti africano que existe—gritó como poseído.&lt;br /&gt;—No soy un yeti, soy un hipopótamo—matizó el hipopótamo.&lt;br /&gt;—Fruslerías, fruslerías, ahora mismo vienes conmigo a Hollywood. Steven Spielberg está buscando un yeti para su nueva película: “Indiana Jones en el asilo tibetano: aventuras en la tercera edad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como nuestro amigo el hipopótamo se convirtió de la noche a la mañana en actor de cine. Cuando veáis un yeti en alguna película, que no os la den con queso: no es el yeti, sino nuestro amigo el hipopótamo embadurnado de crema solar protectora. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-5572224795705508843?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/5572224795705508843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=5572224795705508843' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5572224795705508843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5572224795705508843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/10/el-hipopotamo-y-la-crema-solar.html' title='EL HIPOPÓTAMO Y LA CREMA SOLAR PROTECTORA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-lHToLi8emLY/Tos1Yo6cwGI/AAAAAAAAAHU/Rbf4ViuVOOk/s72-c/HIPO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2228479027062740094</id><published>2011-03-31T13:22:00.015+02:00</published><updated>2011-03-31T14:50:14.919+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>LA EDIFICANTE LEYENDA DE MARTINUS EL AGUANOSO, OBISPO DE UNA PROVINCIA DEL NORTE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-23b7db4edacf8d97" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v14.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3D23b7db4edacf8d97%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331694723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D864DA28FA87C1AA0B6E547CA72AE692D3F17F315.39EECBC8BAF5DF759C65925D5088D1F6A3CFD9D5%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D23b7db4edacf8d97%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dp3q7ZQidQiXrb-3EZe5o0L035Q0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v14.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3D23b7db4edacf8d97%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331694723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D864DA28FA87C1AA0B6E547CA72AE692D3F17F315.39EECBC8BAF5DF759C65925D5088D1F6A3CFD9D5%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D23b7db4edacf8d97%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dp3q7ZQidQiXrb-3EZe5o0L035Q0&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;LA EDIFICANTE LEYENDA DE MARTINUS &lt;em&gt;EL AGUANOSO,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;OBISPO DE UNA PROVINCIA DEL NORTE&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En una ocasión, en los acantilados de una nación del norte y en las zonas más inaccesibles surgió una fuente de dimensiones descomunales que caía al mar con un estruendo pavoroso. Los pueblos que vivían cerca de esos acantilados se atemorizaron tanto que acudieron de inmediato al obispo. &lt;em&gt;Es el fin del mundo&lt;/em&gt; gritaban los más asustados. En pocas horas, el obispo, rodeado de todo su séquito de soldados y beatos, se acercó hasta ese lugar del que, de día y de noche, brotaba aquella columna del tamaño de una montaña. &lt;em&gt;Es un castigo de Dios, un nuevo diluvio universal, pero que surge de las entrañas de la tierra&lt;/em&gt;, el obispo se arrodilló y todos los demás lo imitaron. &lt;em&gt;Sin duda, hemos sido elegidos por Dios, porque nosotros sí sabemos lo que está ocurriendo y lo que está por venir&lt;/em&gt;, prosiguió. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La multitud, gente sucia y piojosa a la que había que perfumar constantemente con el incensario, comenzó a sollozar y a suplicar perdón. El obispo levantó el báculo y concluyó: &lt;em&gt;somos los elegidos por el Buen Padre, nuestras oraciones y nuestra vida de sacrificio han merecido recompensa.&lt;/em&gt; &lt;em&gt;De la destrucción que se avecina, nosotros seremos los únicos testigos. Alabemos al Señor por su infinita misericordia.&lt;/em&gt; Los más pecadores bajaban la cabeza con disimulo, parecía como si intentaran encogerse, desaparecer porque quizá alguien podría levantarse y señalarlos: &lt;em&gt;este es un ladrón y practica la usura. Aquellos otros viven amancebados. La de allí mató a su hijo recién parido.&lt;/em&gt; El obispo alzó los brazos al cielo y compuso un rostro (innumerables pintores han recreado la escena durante siglos: El obispo Martinus, &lt;em&gt;el aguanoso&lt;/em&gt;, recibe la inspiración divina; el lienzo más famoso se exhibe en la Tate…) que dio lugar en las tipologías gestuales al den&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LyzsuDILDIs/TZRoV4t4v_I/AAAAAAAAAHA/aUL-OccZ5vI/s1600/jonas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 179px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590207762685018098" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-LyzsuDILDIs/TZRoV4t4v_I/AAAAAAAAAHA/aUL-OccZ5vI/s200/jonas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;ominado &lt;em&gt;caretus misticus ad receptionis divinorum advertentia&lt;/em&gt;, comúnmente abreviado en lo que se llama rostro &lt;em&gt;mándeme pater&lt;/em&gt;, o, directamente, un &lt;em&gt;mándemepater&lt;/em&gt;. Y ordenó en trance: &lt;em&gt;Construiremos una Ciudad de Dios flotante tal como la describiera Agustín de Hipona. Trabajaremos sin descanso porque la consumación de los siglos es inminente y somos los elegidos para poblar la nueva Jerusalén.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Durante meses hombres, mujeres y niños se afanaron talando los bosques, amarrando troncos, almacenando en las bodegas de la nueva ciudad el trigo, la carne salada, la cerveza, alimentos y bebidas siempre escasos. Al mismo tiempo el gran surtidor continuaba lanzando al cielo su inacabable caño. Durante las noches, concluida la agotadora faena del día, un silencio imprevisto, misericordioso, inundaba la aldea. Entonces, sus habitantes, si aguzaban el oído, podían escuchar en la lejanía el rumor como de espantoso dragón, del agua brotando. El día de la botadura, la muchedumbre se fue arrastrando famélica por la pasarela hasta subir a bordo: ropas pardas hechas jirones, niños desdentados y medio calvos, mujeres y hombres que parecían de barro negro. El obispo elevó los brazos a Dios y exigió silencio. A lo lejos, como desde que empezó el fin del mundo, se escuchaba el rugido del surtidor. Y parecía más atronador, más amenazante: —&lt;em&gt;Hijos míos, los hijos de Satán tienen los días contados—&lt;/em&gt;acercó la mano derecha a su oreja, abrió los ojos histriónicamente y desfiguró su petrificado rostro de todos los días hasta convertirlo en una máscara de terror&lt;em&gt;.&lt;/em&gt; La gente se asustó y comenzó a sollozar y arrodillarse: &lt;em&gt;—Soltad amarras y no temáis. El reino de Dios nos acogerá cuando se calmen las aguas.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;A las pocas semanas el obispo había organizado cofradías de flagelantes que se pasaban los días enteros en cubierta: latigazos para atemperar el viciado ambiente de la claustrofóbica ciudad de dios, hierros candentes para aquellos que aún se atrevían a dejarse arrastrar por los pecados de la carne. Y, lentamente, los nuevos ciudadanos (noches de pesadillas: &lt;em&gt;¿cuándo acabaría de inundarse el mundo?;&lt;/em&gt; días en los que cualquier señal se convertía en un presagio de la aniquilación: el cadáver de un calamar gigante agarrado a las redes que se echaban a diario) se dispersaron en distintas herejías que el obispo intentó combatir sin éxito. Los más asustados sacaron un pretexto para la inmolación en las palabras de una niña que parloteaba mientras dormía: &lt;em&gt;Somos corderos, blancos corderos en la boca del lobo&lt;/em&gt;—repetían los insomnes al obispo Martinus y éste, sin sospechar que atizaba el fuego de la locura, interpretó: —&lt;em&gt;la niña es la portavoz del cielo y quiere decir que entre nosotros habita el lobo del pecado. Hemos de ser mansos y aceptar que nuestra carne, la putrefacta gusanera, sea devorada por este lobo para luego renacer como ángeles del cielo&lt;/em&gt;—a estas palabras los que lo rodeaban reaccionaron con gritos de &lt;em&gt;Somos los cordero, somos los corderos y no tememos las garras, ni los colmillos de Satán&lt;/em&gt;. Y luego se agruparon en las bodegas donde permanecían en oración durante casi todo el tiempo. Días más tarde, un fuerte viento arrastró la Ciudad de Dios hacia la costa. La lluvia arreciaba y era difícil distinguir lo que había a escasos metros más allá de la superficie del agitado mar. Sin embargo, a pesar del ulular del viento entre antenas, mástiles y jarcias, fue creciendo el estruendo de la temible fuente, a la que se iban acercando sin poder evitarlo. —&lt;em&gt;No temáis, hijos míos, si el buen Dios quiere que muramos engullidos por las bravas aguas, ese es su designio y lo aceptaremos con júbilo&lt;/em&gt;—Todos miraban sobrecogidos la columna de agua que caía desde las montañas. El obispo tocó algunas cabezas, bendijo con el báculo y, a la hora de dormir, todos se retiraron bajo cubierta, excepto la habitual guardia.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;A cierta hora de la madrugada se oyó un grito de alarma: — &lt;em&gt;¡Padre, padre, salga ahora mismo!—&lt;/em&gt;un guardia con las manos en la cabeza recorrió los hediondos pasillos hasta encontrar la puerta de los aposentos del obispo. —&lt;em&gt;Se van, Ilustrísima. Se van hacia la fuente&lt;/em&gt;—el obispo trataba de cubrirse el campanudo camisón con el sobrepelliz. Tenía el rostro abotagado, como si hubiera dormido a pata suelta y aún hubiera partes de su cuerpo en el camastro. El cielo había empezado a clarear, pero aún, a pocos metros de la cubierta, sólo eran visibles unas antorchas que bajaban y subían al ritmo del oleaje. El obispo tardó en comprender. Luego gritó: — &lt;em&gt;¡Volved, insensatos! ¡Sólo Dios decide la hora en que habremos de dar cuenta ante su divina presencia!—&lt;/em&gt; Repitió, invocó a los Padres de la Iglesia, describió los tormentos infernales de los suicidas, al tiempo que la cubierta se fue llenando del pueblo de dios. En la lejanía se oía: —&lt;em&gt;Dios nos quiere en su seno y nosotros vamos hacia sus aguas purificadoras— —Por la autoridad que Dios me ha otorgado, os ordeno que volváis&lt;/em&gt;—el obispo estaba rojo, de sus labios volaban minúsculos murciélagos blancos de saliva. —&lt;em&gt;No padre, ya podemos sentir las frescura del divino manantial&lt;/em&gt;—se oía a lo lejos. Las voces se fueron apagando y sólo quedó el silencio de la noche tras el gorgoteo uniforme de la enorme fuente. En cubierta, todos permanecieron a la espera durante minutos. Luego, el obispo ordenó que lo dejaran solo orando por la salvación de aquellos temerarios. Un rumor se extendió entre los que se iban retirando a las bodegas: —&lt;em&gt;Seguro que el Buen Dios ya los tiene acogidos en su divino regazo&lt;/em&gt;—Y el obispo ya arrodillado y con los brazos en cruz intentaba disimular, miraba de reojo como si temiera que el apostolado para el que había sido elegido empezara a quedarse sin fuerzas. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con las primeras luces del día, el obispo se incorporó y divisó nítidamente la fuente. La niebla había desaparecido y los rayos de un sol difuminado empezaban a clarearlo todo: el perfil de los altos acantilados, el torrente, casi de plata, del chorro cayendo incesante. El obispo se levantó y, entumecido por el relente, se volvió para encaminarse a sus aposentos. Entonces, los vio detrás, a muy escasos metros, en silencio. Quizás habían estado esperando todo el tiempo que duró su plegaria: &lt;em&gt;-¿Qué ocurre?—&lt;/em&gt;Alzó la barbilla y esgrimió la aguileña nariz como si estuviera recordándoles a todos su autoridad. —&lt;em&gt;Ilustrísima, las provisiones escasean y nuestros hijos lloran de hambre&lt;/em&gt;—hablaba el herrero, un fornido gigante aunque sin dientes y con el rostro deformado por las arrugas. —&lt;em&gt;Oh, desheredados hijos de Eva, esas criaturas son el concupiscente fruto de vuestra infinita lujuria—&lt;/em&gt;el obispo había recuperado las fuerzas. Abrió las manos para acompañar sus primeras palabras. Luego, apretó el puño derecho y continuó: —&lt;em&gt;Dios es el celestial pan que precisamos y lo hemos de recibir en la sagrada eucaristía. Y lo hemos de recibir puros de toda mácula; por eso yo soy el único que puede nutrirse con la sacra forma, con el cuerpo del santísimo Cristo. En mi cuerpo llevo el alimento divino y yo mismo soy el pan que os alimenta y os alimentará. Pero antes, pueblo aún corroído por los apremios mundanos, habréis de mortificaros y maceraros en el sufrimiento hasta purgar vuestras culpas. A ver, de rodillas… &lt;/em&gt;—&lt;em&gt;Padre, Padre&lt;/em&gt;—Las cabezas se giraron al mismo tiempo y el obispo se quedó con la boca abierta y los dedos, crispados. Una niña señalaba la superficie del mar, casi debajo de la tosca balaustrada. La gente se incorporó y, en una misma oleada, se asomó y comenzaron los gritos. Hombres y mujeres, rostros aterrados. Cruces hechas a golpe de nudillos en el pecho, perdón, perdón en una misma plegaria. El obispo se abrió paso. Iba molesto, contrariado, quizás sabía lo que flotaba en la superficie agitada del mar: ¿fardos o cuerpos? Porque primero vio los que parecían bolas pardas, envueltas en ropas aún enteras, de las que sobresalían brazos. Enseguida distinguió algunas cabezas, algunos rostros inexpresivos paralizados en un mismo rictus, abotagados. —&lt;em&gt;Veis lo que ocurre cuando no se acata la voluntad divina&lt;/em&gt;—advirtió el obispo. Algunos gritaban nombres a los cadáveres que reconocían. —&lt;em&gt;La fuente los ha tragado y hemos de considerarlo como voluntad de Dios. Nadie puede acelerar ni frenar el plan divino. Han recibido el justo castigo y seguro que se queman ya en las calderas del infierno. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/em&gt;Todos se quedaron en silencio. Los llantos cesaron. Las miradas estaban puestas en el obispo, que al momento comprendió. Había rostros que empezaban a mostrarse serios. Algunas bocas se apretaban en un incipiente gesto de rabia. Otras bocas habían desaparecido. Los labios se habían borrado. Se apretaban hasta formar un muro infranqueable para siempre. — &lt;em&gt;¡Arrodillaos, pecadores!—&lt;/em&gt;el obispo sabía que ahora tenía que gritar con fuerza. Su voz se convirtió en un rugido fantasmal. Había aprendido esa modulación en Palestina, en las cuevas de los ermitaños. Hombres barbudos y enclenques, que apenas se alimentaban, eran capaces de aterrorizar a partidas enteras de bandoleros con gritos de ultratumba. Abdomen flexible, gargantas de rumiantes y un repertorio de suplicios y maldiciones extraídos de venerables libros sagrados bastaban para ahuyentar a los más aguerridos. —&lt;em&gt;A partir de este momento vais a conocer la ira de Dios. Penitencia perpetua, penitencia para limpiar esos corazones enfermos de ira y menosprecio por las decisiones del Padre. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Varios meses después los huesos mondados de Martinus &lt;em&gt;el aguanoso&lt;/em&gt; yacían en el fondo de una marmita. Nadie puede explicar con certeza lo que ocurrió hasta que la Ciudad de Dios se disgregara. Algunos cronistas de la época escriben que la penitencia impuesta por el clérigo desató la ira de la gente que, lacerada, sangrante y alucinada, lo confundió con la sagrada eucaristía y lo devoró en un brutal festín. Pero este tipo de narraciones siempre distorsionan la realidad: sabemos que la fuente cesó de manar porque así lo recogen otras crónicas y además las autoridades decidieron construir un monumento en el lugar por dónde manaba el agua y del que sólo ha permanecido lo que parece el basamento, aunque algunos arqueólogos niegan la autenticidad del mismo &lt;em&gt;(“simples piedras acumuladas para construir un corral de cabras”) &lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Otros cronistas, pertenecientes a órdenes religiosas más combativas, hablan de la ascensión de Martinus &lt;em&gt;el aguanoso&lt;/em&gt; por la brava superficie del portentoso chorro como si subiera por una escalera celestial, sin que las aguas perturbaran su ánimo, hasta conseguir aplacarlas. Posteriormente, agotado por este colosal esfuerzo, el obispo habría fallecido en loor de santidad y rodeado por la Ciudad de Dios. Los cronistas refieren que sus últimas palabras fueron: &lt;em&gt;el Supremo nos da una nueva oportunidad. Volved a vuestra aldea y contad los prodigios de los que habéis sido testigo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Por último, otro significativo grupo de copistas aseguraron, en secretos cenobios, que fueron obligados a borrar la que fuera la verdadera historia de la muerte del obispo: Flaco por la penitencia y la vigilia permanente, el clérigo, una de esas madrugadas que acudía a la borda de la Ciudad de Dios, se desvaneció y cayó al agua. Nadie se percató del accidente. Los guardias lo buscaron inútilmente durante días sin que hubiera rastro ni de su persona, ni de sus sagradas prendas. Entonces, la fuente cesó de manar y una dulcísima primavera reverdeció los campos. La Ciudad de Dios estaba exhausta y deseosa de pisar tierra y así lo decidió en una lánguida asamblea popular. Sin el beatífico guía ya nada de aquello tenía sentido. Los niños recogieron sus toscos juguetes. Las mujeres, los escasos enseres, además de restañar las heridas después de tanta penitencia. Los hombres acumularon el resto de los bultos y recogieron los inútiles aparejos de pesca. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En uno de ellos, venía enganchado un enorme pez negro, deforme, de ojos grandes y turbios como cacerolas y de cuya frente pendía una especie de brazo con una bola amarillenta en el extremo. &lt;em&gt;Parece un súcubo&lt;/em&gt;, exclamó alguien, &lt;em&gt;acabemos con él&lt;/em&gt; y, de inmediato, lo abrieron en canal. Del interior emanó tal pestilencia que todos se cubrieron las narices y algunos hasta vomitaron los últimos fluidos que aún quedaban en sus famélicos estómagos. Sacaron un amasijo de peces y el cadáver, ya viscoso, del obispo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Para prepararle un entierro a la altura de su dignidad, la Ciudad de Dios decidió descarnar sus huesos y guardarlos en una caja de madera finamente decorada con filigranas de oro. Luego, unos enviados trasladaron esta caja hasta el monasterio donde Martinus &lt;em&gt;el aguanoso&lt;/em&gt; había recibido los hábitos muchas décadas atrás.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-GjxtzAQASv8/TZRo6f1uA-I/AAAAAAAAAHI/rs1yAj7Pw6c/s1600/pezabisal.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 135px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590208391662142434" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-GjxtzAQASv8/TZRo6f1uA-I/AAAAAAAAAHI/rs1yAj7Pw6c/s200/pezabisal.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La estructura flotante de la Ciudad de Dios quedó abandonada en una playa y, una noche, una fuerte ventolera la arrastró mar adentro. Aún hoy hay gente que asegura que se la han encontrado a la deriva, pero parece poco probable al tratarse de una frágil estructura de madera. Sin duda, eran personas que la confundían con gigantescas medusas mutantes que han empezado a proliferar en los océanos tropicales por efecto de la contaminación química de los mares. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2228479027062740094?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=23b7db4edacf8d97&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2228479027062740094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2228479027062740094' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2228479027062740094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2228479027062740094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/03/martinus-el-aguanoso.html' title='LA EDIFICANTE LEYENDA DE MARTINUS EL AGUANOSO, OBISPO DE UNA PROVINCIA DEL NORTE'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-LyzsuDILDIs/TZRoV4t4v_I/AAAAAAAAAHA/aUL-OccZ5vI/s72-c/jonas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-7684569188434727717</id><published>2011-03-15T18:27:00.005+01:00</published><updated>2011-03-15T20:20:52.363+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>LA OLA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-yTcKk29e9zc/TX-h998IakI/AAAAAAAAAG4/HBaJd31trDU/s1600/pintura-japonesa-hokusai-ola.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5584360148933569090" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-yTcKk29e9zc/TX-h998IakI/AAAAAAAAAG4/HBaJd31trDU/s320/pintura-japonesa-hokusai-ola.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Primero, una ola gigante, inimaginable se acerca a la playa. La gente, al principio, piensa que el rugido descomunal, las primeras gotas de esa ola gigante, inimaginable, no va con ellos o, acaso, es una pesadilla que están retransmitiendo por algún nuevo programa de esos que explotan la vida desgraciada de los más desgraciados. O bien se trata de la gran broma, la pesada broma cósmica, la broma de una superproducción del cine americano: piscinas enteras de agua acumulada que gracias a algún dispositivo controlado por tipos con cascos y móviles salta de pronto porque unas compuertas se abren electrónicamente y, entonces, avanza despiadada, aunque inocua (porque todo está bajo control de esos técnicos con cascos y arneses) una ola gigante, inimaginable, que se queda a escasos centímetros de sus sandalias, las de la gente que ahora, todavía no aterrorizada, mira ese horizonte en el que se levanta una ola gigante, inimaginable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la ola bate contra las montañas y los acantilados geológicamente más antiguos que cualquier obra prehistórica, lítica, homínida de la humanidad entera. Y esas montañas que llevan ahí sabe Dios cuánto tiempo (quizá en los libros de geología se podría precisar este punto) se desmoronan como una cucharada de cacao grueso en un vaso de leche caliente, se deshacen los picos, caen rocas al mar y producen unas torrenteras de espumas despiadadas que corren hacia el cielo, nublado, rojizo, pavoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se forma, pues, una muralla de barro blandengue, turbio, oscuro y rezagante como si fuera lava. Lentamente avanza y esa gente que aún confiaba que esa ola gigante, inimaginable sólo fuera una pesadilla más. Una pesadilla colectiva originada en lo más profundo de nuestras mentes. Un símbolo colectivo surgido en la noche de los tiempos, cuando el río se desbordaba, o realmente venía una ola gigantesca, inimaginable desde las profundidades del océano, y aterrados los monos caían de sus árboles, los monos eran arrastrados primero hacia el interior, contra piedras, troncos y otros animales ya ahogados, desventrados, pero conocidos. O al lado, codo con codo, con otras criaturas misteriosas venidas del fondo del mar, de grandes aletas o interminables tentáculos y ojos esféricos y también horrorizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una pesadilla, sino la realidad, que casi siempre supera a las pesadillas, y algunos, minúsculos, sólo visibles las piernas, emprenden una huida inútil porque piensan que esa muralla, que avanza lenta, majestuosa como si fuera una reina recorriendo el pasillo de una sala de audiencias, no los atrapará. Llevan a sus hijos en los brazos y podemos asegurar que fueron para nada sus esfuerzos, los abrazos que daban a sus criaturas despidiéndose de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos paralizados y el mar impone sus sonidos, los impone sobre los gritos de esa gente que por fin comprende que esa ola gigantesca, inimaginable ha surgido de la indiferencia del cosmos, de algún plan infinito que nadie llegará a comprender nunca, de una misericordia que nunca da explicaciones. Al fin y al cabo somos como unos jirones de esa divinidad adormecida, esas células moribundas que se desprenden de su infinita presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos organizamos cuando el agua, por fin, se retira y la costa queda serena, con toneladas de basura flotando en la nueva orilla. Estoy dispuesto a cavar con mis manos si fuera necesario para salvar aunque sólo sea a uno de esa gente que aún grita bajo los escombros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-e890d433f79706df" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v22.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3De890d433f79706df%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331694723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D63E6066894ECA54F55F1FBDE0B6A5EC436CF174C.7A4113167D387DC43B650CB8C58FF753E91E1DC7%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3De890d433f79706df%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DQbxNaUBMpQoIpXFYT_EDz1ccTbA&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v22.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3De890d433f79706df%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331694723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D63E6066894ECA54F55F1FBDE0B6A5EC436CF174C.7A4113167D387DC43B650CB8C58FF753E91E1DC7%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3De890d433f79706df%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DQbxNaUBMpQoIpXFYT_EDz1ccTbA&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-7684569188434727717?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=e890d433f79706df&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/7684569188434727717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=7684569188434727717' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7684569188434727717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7684569188434727717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/03/la-ola.html' title='LA OLA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-yTcKk29e9zc/TX-h998IakI/AAAAAAAAAG4/HBaJd31trDU/s72-c/pintura-japonesa-hokusai-ola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1248690376788585510</id><published>2011-03-15T18:24:00.001+01:00</published><updated>2011-03-15T18:26:57.904+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>LOS NIÑOS DE ABAJO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-E2Ap0aGrv3Q/TX-hTsQLXGI/AAAAAAAAAGw/XJBoEwIi33g/s1600/tente.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 269px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5584359422631304290" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-E2Ap0aGrv3Q/TX-hTsQLXGI/AAAAAAAAAGw/XJBoEwIi33g/s320/tente.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el pasillo de su casa (el mismo pasillo desde el que se puede ver la pared de la azotea, sólo un piso más arriba, con su torre, convertida ahora en trastero y letrina de gatos, que él imagina como altísima almena de castillo) el niño sujeta su nueva caja del Tente. Ciento de piezas de colores y de distintos tamaños. Puede construir aquello que se le venga a la cabeza. Por ejemplo, un autobús, su interior, con asientos por parejas y el gran butacón del chófer frente al volante gris y gigante, inabarcable y con rugosidades como las costillas de los dinosaurios. O también un fuerte en la frontera con los territorios comanches. O, más tarde o mañana, la casa que ellos tendrían porque la que está detrás, de la que acaba de salir con su nueva caja de Tente, sólo tiene una habitación. Su madre dice que hay casas más grandes, que tienen baño y que cada hijo tiene su dormitorio y cama propios. Por eso, muchas veces juega a que es un arquitecto y, en un papel cuadriculado o en la libreta de lomos azules que trajo su padre del trabajo, diseña a lápiz una primera versión de los planos de lo que sería esa nueva casa para él y su familia: una gran cocina para su madre, con lavadero aparte y una zona para poder planchar sin estrecheces (esa palabra la usa su madre) y un poyete en el que podría colocar el transistor a la hora de la radionovela. Un pasillo interminable en el que se abriría tres o cuatro puertas, las de los dormitorios. Y un baño, con patas como el que vio en la casa donde su madre fue criada durante un tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saca el Tente y le quita el capuchón al viejo rotulador negro. Si juega solo, no hay nada que temer. Al final, cuando deshaga lo hecho, guardará todas las piezas. Las ordenará en sus compartimentos. Incluso piensa que sería posible separarlas por colores.&lt;br /&gt;Pero ¿y si un día juega con los niños de abajo? Los ha visto desde la barandilla. Tienen dos o tres tambores de detergente llenos de soldaditos, camiones de guerra, tanques y piezas del Tente y el Exin Castillo. Querrán que él vacíe de golpe también su nueva caja, que mezcle sus piezas con las de ellos. Construirán trincheras, búnkeres, cuarteles generales. O una ciudad asediada y en ruina cuyas paredes sucumbirán bajo las cadenas de los tanques de plástico. La batalla de las Ardenas, El desembarco de Normandía. Ha visto esas películas en la televisión de la vecina y sabe que los niños de abajo siempre repiten, una y otra vez, las mismas batallas. A veces, los niños de abajo miran hacia arriba. Detienen la destrucción. Salen de la guerra y sus miradas recorren la grisura del patio, ascienden por entre las ropas tendidas y los cables eléctricos, por entre los barrotes oxidados y lo ven a él, el niño que vive en el segundo piso. Nunca le dicen nada, pero hablan entre ellos, susurran como si fueran de los servicios de inteligencia y estuvieran transmitiendo una orden secreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajar a jugar con los niños de abajo. En el patio. Pero su madre dice que la gente es muy cochambrosa y que no lo limpian. Además está el portón abierto y es peligroso porque está muy cerca de los coches. Y pasan los perros callejeros, las jaurías de perros sin dueño, encrespados, feroces. A menudo se cuelan en el patio atraídos por el olor de los cubos de basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá alguna tarde de sábado podrá bajar y quedarse jugando hasta que se vean las primeras estrellas entre los cables de la azotea. A esa hora, por la oscuridad del portón, todos los días asoma un fantasma al que los niños de abajo se abrazan. Un hombre de pelo como esparto, cubierto de pies a cabeza con la blancura del yeso y manchurrones de cemento, que trae una colilla agarrada a las torcidas comisuras de los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño se sienta en el pasillo. Escucha a los niños de abajo discutir sobre cómo avanzará la quinta división panzer. Coge la primera pieza del Tente y escribe sobre su superficie azul la letra inicial de su nombre. Luego, la mete en la caja. Después repite lo mismo con otra pieza y luego otra. No quisiera perder ni siquiera una pieza de su nuevo Tente el día que baje a jugar con los niños de abajo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1248690376788585510?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1248690376788585510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1248690376788585510' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1248690376788585510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1248690376788585510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2011/03/los-ninos-de-abajo.html' title='LOS NIÑOS DE ABAJO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-E2Ap0aGrv3Q/TX-hTsQLXGI/AAAAAAAAAGw/XJBoEwIi33g/s72-c/tente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-3171266842616291024</id><published>2010-12-16T17:41:00.002+01:00</published><updated>2010-12-16T18:37:41.474+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>LAS AZOTEAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpOWyxLJlI/AAAAAAAAAGg/OnsgsQyZ31E/s1600/bunuel_simon.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 143px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551335644179670610" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpOWyxLJlI/AAAAAAAAAGg/OnsgsQyZ31E/s200/bunuel_simon.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Las azoteas&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las azoteas se elevan en el aire&lt;br /&gt;Diáfano de mayo.&lt;br /&gt;Hay por un momento,&lt;br /&gt;Apenas entrevisto,&lt;br /&gt;Una casilla de ladrillos,&lt;br /&gt;Vigas y maderas&lt;br /&gt;Que superpone en el vacío&lt;br /&gt;Su forma de ala herrumbrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se alza hacia el cielo&lt;br /&gt;Y ves la trama de sus vigas&lt;br /&gt;Como antiguos costillares,&lt;br /&gt;Enfermos costillares,&lt;br /&gt;Por los que pululan las arañas&lt;br /&gt;Y otros bichos misteriosos,&lt;br /&gt;Saludada por vencejos&lt;br /&gt;Que en sus aristas&lt;br /&gt;Dibujan la verdad&lt;br /&gt;De todas las mañanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al atardecer&lt;br /&gt;Se enfría tenuemente&lt;br /&gt;El suelo caldeado&lt;br /&gt;Por la solana interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ve entonces&lt;br /&gt;Sobre los tejados&lt;br /&gt;Su sombra imponente&lt;br /&gt;De almena de castillo&lt;br /&gt;O torreón de palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sombra de azoteas y almenas.&lt;br /&gt;Líneas de cemento inútil y abandonado.&lt;br /&gt;Hogar de nadie en este mundo.&lt;br /&gt;El musgo extiende ya sus barbas&lt;br /&gt;Y nos ofrece una pradera&lt;br /&gt;Sin ríos, ni tribus, ni bisontes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la azotea hay una casilla&lt;br /&gt;Con una ventana rota, sin cristales.&lt;br /&gt;¿Alguien alguna vez&lt;br /&gt;Se quedó dormido&lt;br /&gt;Contemplando las estrellas&lt;br /&gt;Por el inane hueco&lt;br /&gt;De esta ventana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzo la vista,&lt;br /&gt;Miro la azotea,&lt;br /&gt;La casilla está curtida&lt;br /&gt;Como la piel de los eremitas&lt;br /&gt;Que vivieron sobre columnas&lt;br /&gt;Durante lustros y más lustros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros ojos se cruzan&lt;br /&gt;Tan sólo un momento:&lt;br /&gt;Me grita piedra y cemento,&lt;br /&gt;Irascible y solitaria&lt;br /&gt;En una mañana&lt;br /&gt;Como tantas otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no oigo su plegaria.&lt;br /&gt;Me quedo absorto en el tiempo&lt;br /&gt;Que pasa a su lado sigiloso&lt;br /&gt;La acaricia y la esculpe&lt;br /&gt;Y arranca de camino&lt;br /&gt;Jirones imperceptibles&lt;br /&gt;De mi superficie&lt;br /&gt;También precaria&lt;br /&gt;Y sin regreso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-3171266842616291024?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/3171266842616291024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=3171266842616291024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3171266842616291024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3171266842616291024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/12/las-azoteas.html' title='LAS AZOTEAS'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpOWyxLJlI/AAAAAAAAAGg/OnsgsQyZ31E/s72-c/bunuel_simon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-5261672314215959606</id><published>2010-12-16T17:37:00.003+01:00</published><updated>2010-12-16T17:41:13.020+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='HISTORIETA'/><title type='text'>BARBA DE TRES DÍAS</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;SI QUIERES VER LA IMAGEN AMPLIADA PINCHA SOBRE EL DIBUJO&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpAuLoqqXI/AAAAAAAAAGY/n2xawmKI06I/s1600/img049.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 298px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551320652829075826" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpAuLoqqXI/AAAAAAAAAGY/n2xawmKI06I/s400/img049.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-5261672314215959606?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/5261672314215959606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=5261672314215959606' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5261672314215959606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5261672314215959606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/12/barba-de-tres-dias.html' title='BARBA DE TRES DÍAS'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQpAuLoqqXI/AAAAAAAAAGY/n2xawmKI06I/s72-c/img049.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6542588271832664585</id><published>2010-12-16T17:31:00.002+01:00</published><updated>2010-12-16T17:36:56.956+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>DESDE LOS JARDINES FLOTANTES</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo_t9QESwI/AAAAAAAAAGQ/cjBBEIrYUgo/s1600/BOSCO.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 277px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551319549456173826" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo_t9QESwI/AAAAAAAAAGQ/cjBBEIrYUgo/s320/BOSCO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;DESDE LOS JARDINES FLOTANTES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sopa boba para todos en la puerta del hospicio. Caballeros harapientos y acurrucados en sus capas apolilladas, desflecadas. Caballeros sin imperio al que salvar porque toda aquella máquina se ha hundido. Forman la legión de los hambrientos y piojosos. Aquellos que esperan que caigan objetos desde los jardines flotantes. Saben que la aristocracia vive allí arriba, sobre aquellas imponentes columnas donde descansan plazoletas y palacetes. Sol, aire perfumado por los jardines de incienso y otras hierbas aromáticas. Agua fresca y limpia recogida en las cisternas. Abajo, los caballeros menesterosos. Los hidalgos sin oficio ni beneficio, la plebe desdentada y pestilente. El agua podrida, enfangada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces cae desde los jardines un rasurado aristócrata. Viene con la peluca blanca. Viene con el rapé, las ropas de seda. Huele bien, aunque su cabeza se haya reventado contra aquellos adoquines mugrientos, aunque su cabeza se haya quebrado como una sandía y sus sesos salpiquen a los más sucios.&lt;br /&gt;Imaginan los más lerdos, los más menesterosos. Los que se arrancan los piojos frente a trozos de espejos porque no funciona la solidaridad entre ellos ni para despiojarse. Imaginan que los pies de los jardines flotantes, (ese mundo limpio, soleado, higiénico de donde viene el aristócrata despachurrado) se han convertido en el cementerio de los de arriba.&lt;br /&gt;Pero enseguida alguien grita: &lt;em&gt;imposible por cuanto aquellas son gentes de cultura y bien. Ellos, que no son como nosotros (que somos alimañas), celebran honrosos funerales para sus difuntos, grandes procesiones en carrozas enlutadas, catafalcos que glosan los cronistas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entonces alguien (los labios agrietados, los dientes desbaratados como almenas rotas) se atreve a insinuar: &lt;em&gt;estos mueren en el aire porque los jardines están muy altos. Son gentes que se caen en accidentes.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Uno protesta: &lt;em&gt;¡Accidentes, imposible! aquella gente de arriba es muy lúcida. No pueden tener accidentes.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Alguien insinúa: &lt;em&gt;O estos son malnacidos suicidas que no saben aprovechar la suerte que les ha correspondido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Grita otro, agresivo, lleno de una ira insana que aleja a los demás: Nos mienten, si se sienten tristes. Es el más furioso. Con un palito de madera intenta socavar una columna de unos diez metros de circunferencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6542588271832664585?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6542588271832664585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6542588271832664585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6542588271832664585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6542588271832664585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/12/desde-los-jardines-flotantes.html' title='DESDE LOS JARDINES FLOTANTES'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo_t9QESwI/AAAAAAAAAGQ/cjBBEIrYUgo/s72-c/BOSCO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-8718137007382431860</id><published>2010-12-16T17:25:00.004+01:00</published><updated>2010-12-16T17:29:50.340+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>TÚ LO SABES TODO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo-S-UKQOI/AAAAAAAAAGI/Rd0XKuny8qc/s1600/veiled_vestal_by_raffaelle_monti.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551317986373681378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo-S-UKQOI/AAAAAAAAAGI/Rd0XKuny8qc/s320/veiled_vestal_by_raffaelle_monti.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tú lo sabes todo&lt;br /&gt;Y no necesitas las palabras.&lt;br /&gt;Tú eres reina de un reino minúsculo&lt;br /&gt;En el que ya nos vemos convertidos&lt;br /&gt;En recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la tristeza de los recuerdos&lt;br /&gt;Tú respondes&lt;br /&gt;Con un espejo de vida&lt;br /&gt;Navegando en esta hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio es tu arma&lt;br /&gt;Y también esa sonrisa&lt;br /&gt;Que parece resignada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abres castillos,&lt;br /&gt;Destruyes murallas,&lt;br /&gt;Cambias el curso de los ríos&lt;br /&gt;Con solo tu rostro sonriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces dibujas&lt;br /&gt;Sobre la arena&lt;br /&gt;Recuerdos de otras vidas&lt;br /&gt;Que borran las olas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una calleja olvidada,&lt;br /&gt;Donde se acaba un pueblo,&lt;br /&gt;Luego viene el monte,&lt;br /&gt;Siempre de noche,&lt;br /&gt;Siempre en invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última casa&lt;br /&gt;Vive una maestra&lt;br /&gt;Y a la luz de una bombilla&lt;br /&gt;Un hombre trabaja,&lt;br /&gt;Horas interminables,&lt;br /&gt;Horas que son para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú susurras este recuerdo&lt;br /&gt;Y me dices que ese hombre,&lt;br /&gt;Triste, enfermizamente tierno,&lt;br /&gt;A veces, imagina otro futuro,&lt;br /&gt;Aunque su castigo sea eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parpadea ese hombre&lt;br /&gt;Y ya su mundo es otro.&lt;br /&gt;No queda nada de ese pueblo&lt;br /&gt;Se te acerca y tú sonríes,&lt;br /&gt;Tú que lo sabes todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres pequeña y fuerte&lt;br /&gt;Como una nuez indestructible.&lt;br /&gt;Bien sabes también&lt;br /&gt;Que este momento&lt;br /&gt;En el que los labios se cruzan&lt;br /&gt;Se deshacen ya en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te entregas con una sonrisa&lt;br /&gt;Como una flor que se deshace,&lt;br /&gt;Te entregas limpia y blanca y sonriente&lt;br /&gt;Como esas sacerdotisas ilusionadas&lt;br /&gt;Que decidían el día y la hora&lt;br /&gt;Para inmolarse. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-8718137007382431860?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/8718137007382431860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=8718137007382431860' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8718137007382431860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8718137007382431860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/12/tu-lo-sabes-todo.html' title='TÚ LO SABES TODO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo-S-UKQOI/AAAAAAAAAGI/Rd0XKuny8qc/s72-c/veiled_vestal_by_raffaelle_monti.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1422511074449998000</id><published>2010-12-16T17:12:00.004+01:00</published><updated>2010-12-16T17:25:16.314+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>Reino</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 177px; DISPLAY: block; HEIGHT: 140px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551315655163257362" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo8LR4SIhI/AAAAAAAAAGA/3ShthCi9eL0/s200/CIUDADES.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;EL SOL NO SE PONE EN ESTE REINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un monarca deambulaba por su intrincado palacio. La corona bien sujeta con la mano derecha. Recorría los pasillos lúgubres, abría los portones gigantescos, casi sin límites en su ascensión a un techo que nunca se veía. Gemían los goznes, se levantaba un polvo centenario. Con la lámpara de aceite, torpemente asida en su mano izquierda, iluminaba esos nuevos territorios que él nunca había pisado. El palacio parece no tener una frontera final—se decía, mascullaba contrariado por no tener ni siquiera de su palacio una cifra exacta de su tamaño.&lt;br /&gt;—No puedo conocer cuántas habitaciones conforma esta prisión en la que he vivido desde niño. ¿Cómo voy a reinar en un reino que no conozco?&lt;br /&gt;Alguien le advirtió: otro más temerario se propuso recorrer su reino hasta el último confín, así lo consigna un tal Buzzati. Pero pasaron los años, las décadas, y ese monarca no encontró el territorio final.&lt;br /&gt;El monarca comprendió y decidió empequeñecer su reino. Tapió puertas y ventanas en su palacio. Ordenó establecer un censo de cuantas habitaciones, covachuelas, cuchitriles, etc., inhabitados había en su reino. Luego, dispuso tapiarlos o destruirlos.&lt;br /&gt;Algún edecán arriesgado preguntó el porqué de tal decisión: &lt;em&gt;cuantos menos huecos y zonas en penumbras haya, mejor. Por ellos se cuelan los enemigos del reino, los que pretenden destruirnos&lt;/em&gt;—el rey respondió en voz baja. El consejo real (caballeros aplastados bajo el peso de pomposas pelucas y estucados por polvo de arroz) debatió en susurro. Afirmaban: &lt;em&gt;su majestad tiene razón.&lt;/em&gt; Pero las miradas que se habían cruzado (de soslayo, aviesas, malintencionadas) dudaban de la cordura del nuevo monarca. Luego, en los gabinetes, en las salas solitarias, en los pasadizos secretos y caballerizas, en los mil recovecos que surgían en los más inesperados rincones de palacio, comentarían entre susurro: el mal de la dinastía ya se presenta en el joven monarca. Habrá que tomar decisiones pronto. La monarquía ha de continuar, pero el monarca debe creer que su cetro gobierna en cada momento cada uno de los centímetros de su reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así surgió la gran tramoya en la que nosotros vivimos aún. A veces es posible distinguir algunos flecos, algún descosido o roto (ya el escenario está viejo y apolillado. A menudo se deshace en pelusas que alimentan a los ratones de palacio). Se ilumina con lámparas enormes de aceite y brea (nadie podrá discutir la inventiva de los ingenieros reales). Los ríos, fuentes y manantiales bajan desde los áticos de palacio. Cuando es necesario llueve. Ventea (tifones incluidos) por el movimiento rotatorio de molinos que recuas de mulos mueven en grandes sótanos construidos (en secreto) bajo las salas reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cartógrafos reales presentaron los mapas: límites precisos tras los cuales sólo las tinieblas y lo muertos deambulan. Una vez superados un puerto, las playas, el mar y la vastedad de ciertos océanos (cartografiado con precisión hasta el más mínimo atolón) al rey se le explica que la nada es lo que hay más allá y que ningún viajero volvió de aquella frontera. Sería insensato enviar a más exploradores, nadie en su sano juicio querría emprender esa aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que permanecemos aquí bien que sabemos que todo esto es una falacia (hay un mundo redondo como una naranja, mundo cruel en el que proliferan terremotos, pestes, traiciones, guerras) pero nos hemos acostumbrado a la tranquilidad de esta confortable madriguera. No queremos asomar la cabeza por esos ventanales que se abren detrás de toda esta farsa, no queremos salir de este mundo que tan bien rige nuestro monarca. Algunos de nosotros afirma que aquel mundo más grande ya no existe, se ha desvanecido (lo vieron desvanecerse en los armarios, en el interior de los grandes muebles, eso dicen, los ilusos) y así se sienten más tranquilos, sorben su sopa de nabo todas las noches casi exhaustos por la dura jornada de trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1422511074449998000?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1422511074449998000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1422511074449998000' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1422511074449998000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1422511074449998000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/12/reino.html' title='Reino'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/TQo8LR4SIhI/AAAAAAAAAGA/3ShthCi9eL0/s72-c/CIUDADES.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-7668042204841415959</id><published>2010-08-15T19:13:00.003+02:00</published><updated>2010-08-16T18:37:40.028+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://www.deutsches-museum.de/fileadmin/Content/Presse/2008/Bilder08/Strada_Tafel_112_600.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 452px; CURSOR: hand; HEIGHT: 600px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.deutsches-museum.de/fileadmin/Content/Presse/2008/Bilder08/Strada_Tafel_112_600.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No es bastante&lt;br /&gt;el pan que nos sustenta,&lt;br /&gt;la casa que nos cubre,&lt;br /&gt;la diversión que nos aplaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días tienen&lt;br /&gt;la inconsistencia declarada&lt;br /&gt;de una desbandada de relojes&lt;br /&gt;que no esperan&lt;br /&gt;que arrasan y nos dejan sin recuerdos&lt;br /&gt;con los que apuntalar&lt;br /&gt;este presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es bastante&lt;br /&gt;la mañana vigorosa y cansina,&lt;br /&gt;la tarde con su concha de cemento ardiente,&lt;br /&gt;la noche con sus neones y fatigas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es bastante porque se desangra en segundo&lt;br /&gt;aquello para lo que no me dieron palabras&lt;br /&gt;(tengo en mis manos&lt;br /&gt;acaso una montaña líquida&lt;br /&gt;de días&lt;br /&gt;pero apenas&lt;br /&gt;si puedo detenerme)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es bastante pasar&lt;br /&gt;y mirar a los hermanos&lt;br /&gt;y subestimar todas nuestras grutas&lt;br /&gt;donde se aplacan los ecos&lt;br /&gt;de una voz que nos conmina&lt;br /&gt;a encontrar otros caminos&lt;br /&gt;donde tampoco será bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estrella me roza con sus dedos&lt;br /&gt;y yo sé que no es bastante&lt;br /&gt;porque, impaciente, me evaporo&lt;br /&gt;como una gota en el desierto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-7668042204841415959?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/7668042204841415959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=7668042204841415959' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7668042204841415959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7668042204841415959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2010/08/no-es-bastante-el-pan-que-nos-sustenta.html' title=''/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4088363104952678800</id><published>2009-11-17T16:22:00.003+01:00</published><updated>2010-03-02T19:32:23.760+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>Perdón</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; DISPLAY: block; HEIGHT: 406px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www2.uah.es/vivatacademia/images/n80/esclavitud/Fig%2007.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Perdón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desembarcamos; y el capitán, de rodillas, bautizó aquellas tierras en nombre de su Majestad.&lt;br /&gt;El padre Izaola celebró una misa en cuyo sermón nos reprendió afirmando que teníamos mucho que agradecer al Supremo: sólo unos pocos habíamos sobrevivido a tan duro viaje. Más tarde, violamos y matamos. Destruimos aquella aldea. En la playa se amontonó el exiguo botín.&lt;br /&gt;Dormitábamos bajo la luna llena, jadeantes como lobos, cuando alguien dio la alarma.&lt;br /&gt;De la oscuridad surgió el padre Izaola. Se golpeaba el pecho con los puños.&lt;br /&gt;-¡Perdón, perdón, Dios mío!- repetía. De su hocico chorreaba espuma y sangre. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 326px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_2wgw2sNW4CI/SNlkYw_ki-I/AAAAAAAAAgo/aEDdn_3lRX8/s400/casas5.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4088363104952678800?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4088363104952678800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4088363104952678800' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4088363104952678800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4088363104952678800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/11/perdon.html' title='Perdón'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_2wgw2sNW4CI/SNlkYw_ki-I/AAAAAAAAAgo/aEDdn_3lRX8/s72-c/casas5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1865350088942744942</id><published>2009-11-04T17:18:00.003+01:00</published><updated>2010-03-02T19:33:24.116+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>SÓLO FUE UN ESPEJISMO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.asiateca.net/wp-content/uploads/2009/03/floating-torii-japan-big.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 460px; DISPLAY: block; HEIGHT: 307px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.asiateca.net/wp-content/uploads/2009/03/floating-torii-japan-big.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros apenas ya si hablamos,&lt;br /&gt;Quizá sean más diáfanos los gruñidos.&lt;br /&gt;Oscuras caminan las huestes por las calles,&lt;br /&gt;Oscuras como ogros que no hallan sus hilos&lt;br /&gt;En este laberinto no consumado,&lt;br /&gt;Tal vez hogar, tal vez fuego&lt;br /&gt;O paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque hemos extraviado&lt;br /&gt;El rostro antiguo&lt;br /&gt;Y somos sombras que esperan&lt;br /&gt;Un nuevo error, la piedra siguiente&lt;br /&gt;De este castillo, sin puertas, ni ventanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscábamos el preciso milagro&lt;br /&gt;De flores enraizadas en el aire.&lt;br /&gt;Una atmósfera azulada y festera,&lt;br /&gt;Quieta, indeformable,&lt;br /&gt;Como la de una verbena,&lt;br /&gt;O una isla donde la fiesta acaba mañana&lt;br /&gt;Y aún queda tiempo&lt;br /&gt;Para bucear y dormirse,&lt;br /&gt;Engendrarse en unos ojos irrepetibles&lt;br /&gt;Y fugaces como&lt;br /&gt;Esa arena que acaricia sólo un segundo&lt;br /&gt;La ola que se deshace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque allí había un ángel azulado,&lt;br /&gt;O un héroe, sin duda,&lt;br /&gt;En esa esquina del universo,&lt;br /&gt;Precaria, diminuta, a punto de extinguirse.&lt;br /&gt;Pero sus manos, a propósito,&lt;br /&gt;Hubieran alzado las estrellas taciturnas.&lt;br /&gt;Hubieran construido mil pirámides,&lt;br /&gt;Mil acueductos, mil bibliotecas de recuerdos.&lt;br /&gt;Una choza efímera, tierna y vulnerable&lt;br /&gt;En la efímera memoria de los huesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz del atardecer habría petrificado&lt;br /&gt;El grano del tiempo.&lt;br /&gt;Hubieran surgido los codos conociéndose,&lt;br /&gt;Las manos enlazándose,&lt;br /&gt;Los cuerpos rompiéndose&lt;br /&gt;Para unir los océanos,&lt;br /&gt;Esas temblorosas corrientes,&lt;br /&gt;Pequeñas como amebas&lt;br /&gt;Que, a ciegas, se dispersan y chocan,&lt;br /&gt;Juguetean tímidamente,&lt;br /&gt;Con cierto temor a diluirse&lt;br /&gt;Para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cajita con minúsculas amapolas&lt;br /&gt;Que se habrían convertido en galaxias&lt;br /&gt;Es la ofrenda de este héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por sólo unos días:&lt;br /&gt;Qué maquinaria tan perfecta,&lt;br /&gt;Qué sentido al mudo espejo,&lt;br /&gt;A la esfera fría, ausente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda, no obstante, al final,&lt;br /&gt;Un reflejo diamantinamente&lt;br /&gt;Negro, espeso, imperturbable.&lt;br /&gt;Las casas se han cerrado a sus quicios,&lt;br /&gt;Se eliminan los alféizares.&lt;br /&gt;Surge el verdadero sintagma indestructible,&lt;br /&gt;La misma línea de puntos repetidos,&lt;br /&gt;Y persistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo fue un espejismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún universo paralelo&lt;br /&gt;Levanto tu rostro,&lt;br /&gt;Beso tus labios,&lt;br /&gt;Y el sol se reclina y nos bendice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.webmitologia.com/images/mitologia-japonesa-izanagi-izanami.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 457px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.webmitologia.com/images/mitologia-japonesa-izanagi-izanami.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;SÓLO FUE UN ESPEJISMO&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1865350088942744942?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1865350088942744942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1865350088942744942' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1865350088942744942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1865350088942744942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/11/solo-fue-un-espejismo.html' title='SÓLO FUE UN ESPEJISMO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1873920180007865814</id><published>2009-08-27T13:33:00.007+02:00</published><updated>2010-03-02T19:33:58.151+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>LUZ DE AGOSTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SpZv2y79a4I/AAAAAAAAAFo/QaCmDRdOJwA/s1600-h/LUZ+DE+AGOSTO.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374606192490146690" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SpZv2y79a4I/AAAAAAAAAFo/QaCmDRdOJwA/s400/LUZ+DE+AGOSTO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;LUZ DE AGOSTO&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cierta hora de la tarde,&lt;br /&gt;La luz de agosto se sosiega&lt;br /&gt;Como peregrinos exhaustos que esperaran&lt;br /&gt;Arribar a un nuevo continente&lt;br /&gt;Surgido en la niebla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es luz crepuscular,&lt;br /&gt;Ni siquiera proviene&lt;br /&gt;De las brumas épicas que en los libros&lt;br /&gt;Los héroes surcan en barcazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luz de agosto aferrada a la tersura blanca de los muros,&lt;br /&gt;Alumbras de los vivos los papeles&lt;br /&gt;Clavados en el corcho&lt;br /&gt;Del panel escolar.&lt;br /&gt;Y estos papeles de otros días,&lt;br /&gt;Otras semanas y otros meses,&lt;br /&gt;Se arrugan ya como hojas secas&lt;br /&gt;Nutriendo el suelo de un bosque&lt;br /&gt;Donde en su humus incesante&lt;br /&gt;Las esperanzas proliferan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía atrás el recuerdo concretiza&lt;br /&gt;Ese bosque de jirones:&lt;br /&gt;Manos hermosas que fijaron&lt;br /&gt;La urgencia de unos días&lt;br /&gt;De los que sólo quedan en los rincones&lt;br /&gt;Cierto rumor de voces olvidadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchad, por tanto, el griterío,&lt;br /&gt;Los suspiros, el aliento de los vivos,&lt;br /&gt;La esperanza y el esfuerzo,&lt;br /&gt;Las risas, el cansancio,&lt;br /&gt;El estudio y su olor salvador&lt;br /&gt;A café de máquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Añadía ésta&lt;br /&gt;En la penumbra del pasillo&lt;br /&gt;Ansiedad y premura&lt;br /&gt;Porque la arena sin descanso caía&lt;br /&gt;Por el infatigable orificio&lt;br /&gt;De la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la luz de agosto se detiene,&lt;br /&gt;Por fin, en una foto,&lt;br /&gt;Ilusamente atrapado el latido&lt;br /&gt;De esta jornada inconsistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasarán los siglos imperturbables,&lt;br /&gt;Las eras, las galaxias,&lt;br /&gt;También un electrón a la deriva&lt;br /&gt;En un universo fláccido y muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nosotros permaneceremos como arañas&lt;br /&gt;De extraños materiales indestructibles,&lt;br /&gt;Bajo la roca&lt;br /&gt;Luminosa de este agosto&lt;br /&gt;O en sus entrañas&lt;br /&gt;Sin fechas, ni relojes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo sólo pasa y acaricia&lt;br /&gt;La inútil candidez de nuestra lucha,&lt;br /&gt;Blanda y débil,&lt;br /&gt;Apenas resistente&lt;br /&gt;Como un fino papel transparente&lt;br /&gt;Al que se acerca una lámpara o un volcán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O el calor de trillones de cuerpos, ya extinguidos,&lt;br /&gt;Convertidos en lumbre, en una brasa enana,&lt;br /&gt;Colgando en el cielo de la noche,&lt;br /&gt;Por encima de las estrellas y de sus leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por encima del designio cruel&lt;br /&gt;De esa oscuridad primordial&lt;br /&gt;Que a nosotros nos corresponde&lt;br /&gt;Por derecho propio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1873920180007865814?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1873920180007865814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1873920180007865814' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1873920180007865814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1873920180007865814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/08/24-de-agosto-de-2009-luz-de-agosto.html' title='LUZ DE AGOSTO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SpZv2y79a4I/AAAAAAAAAFo/QaCmDRdOJwA/s72-c/LUZ+DE+AGOSTO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1582025068837868729</id><published>2009-08-25T15:25:00.007+02:00</published><updated>2010-03-02T19:34:31.758+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>FALTA DE CONCENTRACIÓN PERMANENTE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://thumbs.dreamstime.com/thumb_248/1205487242X1v2ef.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://thumbs.dreamstime.com/thumb_248/1205487242X1v2ef.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;FALTA DE CONCENTRACIÓN PERMANENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si llegara la profesora con el pelo verde y la expresión de una manzanita todavía sin madurar. Si llegara con el pelo verde: acaso los marcianos han emprendido la conquista de este planeta y—recordémoslo—los marcianos son verdes por no se sabe qué mecanismo de su metabolismo que difiere del de los humanos. Acaso los marcianos han decidido que tu profesora, cuya cabellera verde te podría recordar un campo vertical de fútbol, sea el primer humano en sufrir la metamorfosis final, la que nos convertirá en vegetales, lechugas andantes, espárragos airosos, acelgas con tacones, puerros tristones y en chándal, altos ejecutivos que son, sin más, pepinos libidinosos, niña col de Bruselas, insignificante, con ese gorrito de lana.&lt;br /&gt;Después de la metamorfosis, el mundo es una gran marmita con la que preparar la sopa. Los ingredientes somos nosotros (ahora, ya convertidos en vegetales, nos pasamos las horas al sol, como las lagartijas, porque el sol nos alimenta directamente, ya sabéis todos la explicación de la fotosíntesis) y los comensales llegarán masivamente en sus platillos volantes dispuestos a sorber y devorar sus cremas de verduras.&lt;br /&gt;Si la profesora llegara un día con el pelo verde sería como uno de esos sauces llorones que en el parque sirven como libros para las palabras de amor de cuantos estudiáis en este instituto: &lt;em&gt;Pedro y Paloma, se querrán para siempre&lt;/em&gt;. Otras inscripciones intolerables, políticamente incorrectas, dice la profesora: &lt;em&gt;Písame el corazón&lt;/em&gt; y la ó ya es un corazón grabado y la tilde una flecha malintencionada de Cupido.&lt;br /&gt;Uno de esos sauces llorones: en su espesura, entre lágrimas verdes y agitadas por el viento, escondidos los dos como nuevos Adán y Eva, declaraste tu amor a esa chica que este año se ha mudado a Alicante por aquello de la crisis global que ha herido mortalmente a tu ciudad desde hace tres mil años.&lt;br /&gt;Ella había encontrado una seta, eso decía, al venir a clase, ayer por la mañana. Os agachasteis los dos al mismo tiempo, la seta no era tal sino el tapón de plástico de un zumo de manzana. Se reía cuando tus labios chocaron con sus dientes. Te lastimaste, tus labios sangraban, y ella, a carcajadas, te golpeó la frente: &lt;em&gt;gilipollas, por poco me metes la nariz en la boca&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Si llegara la profesora con el pelo verde, podríais comenzar un debate, una discusión de esas que terminan siempre con reseñas de cómics y mangas japoneses. O con la narración sincopada de alguna película de terror (toneladas de vísceras de animales que surgen de la barriga abierta de un mayordomo)&lt;br /&gt;Pero llega ella, recién aprobadas las oposiciones. Y viene con su pelo con forma de casco de acero negro. El rostro impoluto por aquello de los potingues nocturnos, con irisaciones verdeazuladas, tornasoladas casi fosforescentes. Trae debajo del brazo los exámenes y, después de algunos rodeos, algunas advertencias, algunos objetivos de clase programados para la sesión escolar de hoy, lee los resultados de los exámenes, te endilga, de pasada, un suspenso y el mundo continúa en su eje.&lt;br /&gt;Si ella llegara con el pelo verde, seguro que en el mundo habría más poesía y gente como tú se ganaría la vida auscultando nubes. O explorando las praderas cítricas de la luna de Valencia. O babeando como un caracol en una agradable pradera de las tierras de Babia. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1582025068837868729?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1582025068837868729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1582025068837868729' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1582025068837868729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1582025068837868729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/08/falta-de-concentracion-permanente_2856.html' title='FALTA DE CONCENTRACIÓN PERMANENTE'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4453876818480994209</id><published>2009-07-23T15:23:00.004+02:00</published><updated>2010-03-02T19:35:04.127+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>RECOLECTORAS DE TÉ</title><content type='html'>&lt;a href="http://cl.kalipedia.com/kalipediamedia/geografia/media/200704/17/geogeneral/20070417klpgeogra_272_Ies_SCO.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; DISPLAY: block; HEIGHT: 404px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://cl.kalipedia.com/kalipediamedia/geografia/media/200704/17/geogeneral/20070417klpgeogra_272_Ies_SCO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RECOLECTORAS DE TÉ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vomitas una pradera de estrellas verdes.&lt;br /&gt;Se expanden como bordas de barcos tibios.&lt;br /&gt;Bandadas de mujeres se afanan en los campos.&lt;br /&gt;Azul es la mañana y azules son las tierras.&lt;br /&gt;Son legiones estas mujeres&lt;br /&gt;Y diamantes azules sus destinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una naranja alumbra las gargantas,&lt;br /&gt;Vulnerables y agotadas como estatuas.&lt;br /&gt;Esperanzado es el corazón que late en tantos pechos,&lt;br /&gt;El sacrificio por los hijos fue supremo en esta vida.&lt;br /&gt;Entregaron los tendones. Entregaron madrugadas&lt;br /&gt;Sin luceros que, azules, alumbraran las praderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El té es ufano en los mercados que otros disponen en palacios&lt;br /&gt;Construidos con las carnes de esas manos de juguete&lt;br /&gt;Que los más pequeños endurecen en las matas ya crecidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las espaldas se comban para siempre sobre la tierra adormecida.&lt;br /&gt;Eterno es el infierno de los mansos.&lt;br /&gt;Té medular de las horas&lt;br /&gt;Minúsculas manos lo recogen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4453876818480994209?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4453876818480994209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4453876818480994209' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4453876818480994209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4453876818480994209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/07/reolectoras-de-te.html' title='RECOLECTORAS DE TÉ'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2633678503447070970</id><published>2009-06-08T15:19:00.012+02:00</published><updated>2010-03-02T19:35:31.618+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>PARAÍSO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9d/Colossal_octopus_by_Pierre_Denys_de_Montfort.jpg/180px-Colossal_octopus_by_Pierre_Denys_de_Montfort.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 180px; DISPLAY: block; HEIGHT: 277px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9d/Colossal_octopus_by_Pierre_Denys_de_Montfort.jpg/180px-Colossal_octopus_by_Pierre_Denys_de_Montfort.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PARAÍSO &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como en los últimos veinte años, quizás treinta o cuarenta, los calendarios han desaparecido de esta casa hace mucho tiempo. Algunas viejas estampas (un corazón de Jesús que ha perdido los colores y sólo parece un billete sepia; unos coches de otro tiempo en fotografías bien recortadas y que no pertenecen a la colección de ningún antiguo niño, porque en esta casa no ha habido, ni habrá ningún niño nunca; otras fotos de caballos, rollizos en aquel momento lejano, pero cuyos huesos actuales ni siquiera estarán en los vertederos). Algunas viejas estampas cuelgan de las paredes, y otras están superpuestas, clavadas en la misma alcayata, detrás de la puerta de la cocina.&lt;br /&gt;Y, encima de las estampas, resalta la herradura (la encontró el padre. Volvía sobre la bestia, cerca del río. No la vio, escuchó su canto protector. Se acercó. Se agachó y rebuscó entre las adelfas. Luego, cuando llegó a casa y metió las mulas en la cuadra, la sacó del zurrón y se la ofreció a ella:&lt;br /&gt;—Me cantaba desde la orilla del río—ella la alzó y se la metió en la boca. El padre dijo:&lt;br /&gt;—La colgaremos detrás del portón para que nos proteja.)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;—Nos iremos, pero ella seguirá detrás de esa puerta—musita hoy la mujer. Ya han pasado muchos años, casi no recuerda la cara de su padre. Se sienta en el sitio de siempre. Un día le preguntó a su padre:&lt;br /&gt;— ¿Quién puso esta piedra tan grande aquí?—estaban en la puerta. Al lado sobresalía la piedra cuadrada, enorme y pulida y que parecía blanda como el dulce de membrillo.&lt;br /&gt;—Siempre ha estado aquí—le respondió mientras acarreaba la silla de montar.&lt;br /&gt;Ahora la mujer es una anciana, aunque sus rizos siguen luciendo el color negro que a todos encandila. Si se descuida da una cabezada: su cabeza se cae en dirección al pecho, pero apenas unos segundos.&lt;br /&gt;Entonces, siente una gran fuerza que le reduce los brazos y las piernas. Y que le quita el cansancio. La cabeza, casi siempre una esponja medio aturdida, recibe una sangre fría, torrencial, que dilata sus ojos. Y eso ocurre otras veces, muchas veces. Hoy también. Se mira las manos y es otra vez niña y sus piernas cuelgan. Sus pies, desnudo como siempre, están deformados por la mugre.&lt;br /&gt;Luego, se despierta un segundo y vuelve el cansancio. Pero, enseguida, su cabeza se desploma y busca el pecho. Ahora se siente joven: el cuello esbelto con ese remate de rizos que parece una de esas negras casi desnudas de las películas de Tarzán.&lt;br /&gt;La mujer lleva las mismas medias negras de siempre. Y sus alpargatas, que parecen de antes de la guerra. Todos los días se pone la falda negra y encima el batín azul, desgastado. Al caer la tarde la mujer saca su manojo de llaves oxidadas, abre la puerta y se retira.&lt;br /&gt;En la oscuridad de la casa (apenas unos metros, de un solo piso y cuyo dintel de entrada, una viga de madera acribillada por clavos, aún conserva una inscripción en una lengua misteriosa y el grabado de un sol que ella, siendo niña, contemplaba durante horas) la mujer da sólo dos o tres pasos y enseguida está en la puerta del corral.&lt;br /&gt;Los aperos del campo, que habían utilizado durante años en su familia, siguen apoyados contra el muro, herrumbrosos y agotados. En el lado derecho, las cuadras están vacías y oscuras. Los pesebres están ocupados por cachivaches y maletas de cartón. El jazmín frondoso de cuando vivía su madre, se ha quedado en un tronco negro, sin ramas verdes, ni flores. Debajo, en una parte del muro que la copa del jazmín ocultó durante años, está el secreto de aquella casa: una puertecita que había abierto sólo tres veces en su vida.&lt;br /&gt;La primera vez, el mismo día que descubrió la puertecita, cayeron algunas hojas secas del jazmín. La cerradura chirrió como si se abriera un cofre antiguo. Echó un vistazo y vio un campo de agua, un campo inmenso sobre el que se deslizaba un barco atenazado por un animal de monstruosos tentáculos. Cerró inmediatamente.&lt;br /&gt;Años más tarde, la segunda vez, vivía sola. La cerradura chirrió de nuevo: el mar había desaparecido. Vio un campo donde el fuego quemaba chozas y cuerpos de moribundos.&lt;br /&gt;La tercera vez, siendo ya una anciana, la puertecita comunicaba con un territorio montañoso cubierto de árboles.&lt;br /&gt;Cuando mataron a su padre, se quedó sola en la casa. Recogió las cosas que él había dejado detrás de la puerta, el bastón, la gorra y el abrigo, y los metió en el arca. Todavía era una niña y para cocinar se subía en una banqueta.&lt;br /&gt;Al poco tiempo, aparecieron unos automóviles tan grandes como el monstruo que había visto tras la puertecita del corral y unos señores vestidos de negro descendieron, entraron en la casa y husmearon por todos los rincones como si buscaran algo. Sacaron unos libros y los metieron en el coche. Midieron la casa. Dibujaron unos planos. Ella permaneció afuera, sentada en la piedra. Los vecinos del pueblo habían desaparecido, ni siquiera acechaban detrás de las puertas. Cuando salieron escuchó que uno decía: &lt;em&gt;No se puede aprovechar nada&lt;/em&gt;. Arrancaron los coches y se fueron. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 399px; DISPLAY: block; HEIGHT: 272px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_rCBvDgFjkTo/SWT3iFvOx9I/AAAAAAAACr4/fsjZuKiB_wo/s400/mandos52.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo, llegaron unas mujeres. Eran altas y con peinados que parecían rocas. Todas vestían la misma ropa color azul. Una ordenó:&lt;br /&gt;—Recoge tus cosas que nos vamos—ella no preguntó. La señora que la miraba llevaba sobre sus hombros un abrigo que parecía la piel de un animal gigante. Las otras rastrearon la casa. Al final, en la puerta, debajo del grabado del sol, se hicieron una foto junto a ella. Se había puesto las alpargatas y su mejor vestido. Llevaba un hatillo que había hecho con un mantel. Una de ellas le acarició los rizos, pero no como había hecho durante tanto tiempo su padre con el perro de aguas, sino como si su cabello fuera un revoltillo que había que adecentar. &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.viarural.com.es/ganaderia/mascotas/fotografias-perros/perro-de-agua-frances-08.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Cruzaron las montañas del pueblo. Pasaron el río, seco también por aquella parte. Pasaron campos que ella nunca había visto. Vio al tío Juan de Dios, seguro que se perdería, pensó, tan lejos del pueblo. Y, después, en una carretera más ancha, ya no reconoció la tierra: no había montañas, los árboles eran otros, había casas bajas y depósitos grandes, camiones y campos interminables de girasoles.&lt;br /&gt;—Quiero volver a mi casa—musitó, primero. Luego gritó tanto que el automóvil paró y la ataron con unas correas blancas.&lt;br /&gt;Recordó esto la mujer; pero sólo esto otra vez, como todos los días desde entonces. No quiso recordar, en cambio, ni el internado, ni los pasillos, ni las otras niñas, malvadas o enfermas. Se volvió muda y casi invisible. Al final alguien dijo:&lt;br /&gt;—Esta criatura es medio subnormal.&lt;br /&gt;Se sienta la mujer en la piedra, una vez más, y mira sus piernas hinchadas. Come un trozo de pan mojado en aceite. Lo chupa porque hace tiempo que perdió los dientes. Se levanta y mira el dintel. El sol del grabado la mira como sonriéndole. Entra en la casa, llena un cubo de hojalata. Va al corral. El jazmín parece que quiere arrancar porque tiene algunos brotes verdes. Los aperos siguen en su sitio, oxidados y dando cobijo a telarañas y lagartijas.&lt;br /&gt;Se saca la llave de su bolsillo y abre la puertecita. Mira el paisaje: no hay barcos, ni monstruos, ni muertos. No hay montañas. Sólo a lo lejos ve una casa, grande y de cuya chimenea sale humo. Sabe que allí vive mucha gente, acaso su madre y su padre y otros familiares que no conoce, y que cantan y hablan y cuentan historias. La están esperando para la cena: la sopa y el migote regado con aceite. La mujer nos sabe si su cuerpo cabrá por aquella puerta tan pequeña. Se arrastra y entra. Atrás queda el corral de la casa y la piedra en la puerta, cuadrada y pulida y que parece blanda como el dulce de membrillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2633678503447070970?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2633678503447070970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2633678503447070970' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2633678503447070970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2633678503447070970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/06/paraiso-como-en-los-ultimos-veinte-anos.html' title='PARAÍSO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_rCBvDgFjkTo/SWT3iFvOx9I/AAAAAAAACr4/fsjZuKiB_wo/s72-c/mandos52.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-5219633280866541011</id><published>2009-05-25T16:05:00.003+02:00</published><updated>2010-03-02T19:36:10.129+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>SIERRA DE SAN CRISTÓBAL, GRAZALEMA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_I7OMrSJNsDQ/SbWMpR_eX2I/AAAAAAAABYs/AGYt8DoKQ6Y/s400/0000-+14+Crester%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_I7OMrSJNsDQ/SbWMpR_eX2I/AAAAAAAABYs/AGYt8DoKQ6Y/s400/0000-+14+Crester%C3%ADa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A la aurora&lt;br /&gt;Le entregamos estas casas,&lt;br /&gt;Los quicios nos hablan&lt;br /&gt;Con aromas de autobuses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y brotan a nuestro paso&lt;br /&gt;Relojes de sol y la persistencia&lt;br /&gt;De los manantiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana se entretiene&lt;br /&gt;Entre los pinos achacosos.&lt;br /&gt;Hay filos como estrellas&lt;br /&gt;Azules en los jazmines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zumba la espesa mañana&lt;br /&gt;De agosto y las tejas&lt;br /&gt;Ya comulgan con la cal&lt;br /&gt;Y la hierbabuena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será la noche quien restituya&lt;br /&gt;Las salamanquesas, y los niños,&lt;br /&gt;Ahora en tribus de cazadores,&lt;br /&gt;Sean ventisca para el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nubes al San Cristóbal atenazan,&lt;br /&gt;Montaña que esboza una sola curva&lt;br /&gt;Quebrada de recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-5219633280866541011?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/5219633280866541011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=5219633280866541011' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5219633280866541011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5219633280866541011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/05/sierra-de-san-cristobal-grazalema.html' title='SIERRA DE SAN CRISTÓBAL, GRAZALEMA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_I7OMrSJNsDQ/SbWMpR_eX2I/AAAAAAAABYs/AGYt8DoKQ6Y/s72-c/0000-+14+Crester%C3%ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4799989758654410423</id><published>2009-05-25T15:53:00.001+02:00</published><updated>2010-03-02T19:36:36.241+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>TRONCOS EN UN CALLEJÓN DE PUEBLO</title><content type='html'>&lt;a href="http://blogingenieria.com/wp-content/uploads/2009/03/troncos_.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 450px; DISPLAY: block; HEIGHT: 338px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://blogingenieria.com/wp-content/uploads/2009/03/troncos_.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;TRONCOS DEL CALLEJÓN DE UN PUEBLO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime que no somos sombras.&lt;br /&gt;Habrías de conocer a todo aquel rebaño&lt;br /&gt;De inocentes bienaventurados&lt;br /&gt;Como tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué podríamos darte&lt;br /&gt;Si somos como esos troncos abandonados&lt;br /&gt;En los yermos callejones&lt;br /&gt;Donde se acaban los pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez vino una orquesta&lt;br /&gt;Alguna vez se abrió la puerta de un garaje,&lt;br /&gt;Los nidos de las golondrinas&lt;br /&gt;Cuelgan, vacíos y sucios,&lt;br /&gt;Mordiendo las cornisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime que no somos sombras.&lt;br /&gt;Tú que eres buena y acaso eres&lt;br /&gt;La maestra.&lt;br /&gt;Alguna vez viniste en coche,&lt;br /&gt;Diste marcha atrás,&lt;br /&gt;Aplastaste toda esta hierba&lt;br /&gt;Que nunca ha ardido.&lt;br /&gt;¿Adónde te fuiste o también las mariposas&lt;br /&gt;Han surgido de tus cuevas y tus lagos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime que no somos sombras.&lt;br /&gt;Y pega tus orejas&lt;br /&gt;Al vientre de estos muros.&lt;br /&gt;Acaso escuches una escuela,&lt;br /&gt;Un zumbido de oraciones&lt;br /&gt;En las aulas alicatadas&lt;br /&gt;De mariposas ciegas&lt;br /&gt;Y de voces grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprende a estos nómadas deshechos&lt;br /&gt;En la cal eterna&lt;br /&gt;De los viejos cementerios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las ventanas de una casa&lt;br /&gt;Puedes ver unos visillos.&lt;br /&gt;Una casa vacía hace tiempo,&lt;br /&gt;Unas habitaciones que todavía pregonan&lt;br /&gt;Las migajas mansurronas&lt;br /&gt;De vidas anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las vidas que pasaron&lt;br /&gt;Y sólo tuvieron manos&lt;br /&gt;Resistentes y ásperas&lt;br /&gt;Ásperas y resignadas&lt;br /&gt;Envejecidas y mudas&lt;br /&gt;Mudas y resistentes&lt;br /&gt;Como troncos&lt;br /&gt;Abandonados en un callejón&lt;br /&gt;De pueblo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4799989758654410423?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4799989758654410423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4799989758654410423' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4799989758654410423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4799989758654410423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/05/troncos-en-un-callejon-de-pueblo.html' title='TRONCOS EN UN CALLEJÓN DE PUEBLO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4792832465837608766</id><published>2009-03-31T14:36:00.005+02:00</published><updated>2010-03-02T19:36:59.014+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>NÁYADE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.celtic-twilight.com/otherworld/mysticalrealm/waterhouse_naiad.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; DISPLAY: block; HEIGHT: 275px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.celtic-twilight.com/otherworld/mysticalrealm/waterhouse_naiad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Volaba en helicóptero alejándose de la aldea de su infancia. Iba rígida, apuntando números en una agenda.&lt;br /&gt;—Señora ministra, ¿Se encuentra bien?&lt;br /&gt;El asesor se sentó a su lado y la sacó, por fin, del recuerdo de aquel viaje: en la orilla del Río del Olvido, cerca de la casa de su abuelo, un médico ataviado con ropas de safari daba inútilmente una medicina azul a unas criaturas escamosas, todas enfermas, que deliraban en la ribera.&lt;br /&gt;—No somos peces—intentaba gritar una de ellas. Llevaban unas largas melenas que cubrían sus cuerpos blancuzcos, casi traslúcidos.&lt;br /&gt;—Queremos que venga, la esperamos en la poza de siempre. Ella sí nos puede curar—la criatura agitaba una cola desgastada y fofa. Su rostro era el de una anciana desdentada.&lt;br /&gt;—Yaya—Susurró la ministra en la espesura. Se había escondido con los miembros de su equipo. Hacía más de diez años que no pisaba las tierras en las que había transcurrido su infancia.&lt;br /&gt;—Es algo extraordinario—murmuró alguien. Los asesores grababan la escena con los móviles.&lt;br /&gt;—Señora ministra, tenemos que salir ahora mismo. El helicóptero espera en el llano—el copiloto parecía una hormiga de metal. El casco blanco refulgía con los rayos que bajaban de entre las hojas de las encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, cruzaron el pueblo abandonado. Casi en volandas, apenas vio lo que quedaba de su infancia: vigas achicharradas por el sol y el viento del verano, algunas viudas de negro, la chatarra de un proyector de cine en la que fue la escuela rural, donde ella aprendió a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón le latía al compás del motor del helicóptero. Subió, se acomodó y alguien le pasó una carpeta gruesa, con cientos de informes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Me escucha? ¿Se encuentra bien?—El asesor le dio un vaso de plástico con café. Ella lo cogió con manos temblorosas. Miró de reojo por la ventanilla. Todavía sobrevolaban la orilla del río. Al fondo se distinguía, sobre la loma descarnada, la casona del abuelo, achaparrada, ruinosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No tendremos presupuesto para construir el puente—susurró uno de sus asesores.&lt;br /&gt;—Los de la comisión nos van a comer—dijo otro.&lt;br /&gt;—No si nos los comemos nosotros primeros—atajó ella. Usó palabras de hierro para dar a entender que había vuelto al presente, que todo lo que habían visto en la orilla del río no le afectaba. Cerró la agenda y dio la espalda a la ventanilla. Con un nudo en la garganta, recordó a su abuelo cuando alegraba la vida de los seres escamosos tocando la trompeta.&lt;br /&gt;Sonó un móvil. Se escuchaba la voz de uno de sus asesores hablando con su hijo pequeño.&lt;br /&gt;—Papi te va a llevar una ballena tan pequeña que la podrás tener en un vaso de agua.&lt;br /&gt;Hacia las tres, un asesor abrió la nevera y comenzó a repartir sándwiches. Iban bien empaquetados, plastificados casi. Los vasos de zumo y de agua mineral fueron pasando de mano en mano.&lt;br /&gt;Ella bebió un sorbo de agua y mordió su sándwich vegetal. Las lágrimas caían por sus mejillas. El trozo de comida bailaba en su boca. Se había convertido en una bola de corcho amargo.&lt;br /&gt;—No puedo, no puedo—susurró. Los asesores intercambiaron miradas. Ahora sobrevolaban las playas, lejos del interior y sus supersticiones. La civilización estaba a menos de media hora.&lt;br /&gt;—Tenemos que volver—casi suplicó.&lt;br /&gt;—Pero, señora ministra, nos espera el presidente a las cuatro.&lt;br /&gt;—Que vuelva, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asesor respiró hondo. Llevaba la corbata aflojada y, en la frente, el sudor había formado una película polvorienta. Miró a sus compañeros, todos tensos, temiendo lo que podría ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No la podemos dejar allí. Ya sabemos que usted convivió con esas criaturas mucho tiempo. Pero tiene responsabilidades. La están esperando otras personas que también la necesitan.&lt;br /&gt;—Se van a morir si yo no estoy allí con ellas. Yaya, mi Yaya—las lágrimas agrandaban sus ojos. Los asesores estaban aturdidos. Miraban por las ventanillas, acariciaban sus portátiles, buscaban en sus bolsillos pañuelos de papel.&lt;br /&gt;—Han estado desaparecidos más de treinta años, sabe dios en qué grutas, y ahora aparecen de pronto, enfermos y diezmados. Usted no es la responsable de ellos. Saben desenvolverse sin usted.&lt;br /&gt;La ministra asió con fuerza la mano del asesor.&lt;br /&gt;—Le prometo que mañana mismo enviamos a un equipo médico más grande. Ninguno de ellos se va a morir, se lo aseguro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 518px; DISPLAY: block; HEIGHT: 750px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://cgfa.sunsite.dk/waterhou/grafx/waterh29.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las cuatro tuvo lugar la reunión con el presidente. A las seis se sentó un momento en uno de los sofás del palacio. Se quedó dormida y soñó que los seres escamosos se habían recuperado, que ya estaban bien y ocupaban sus antiguos hogares en el fondo del río. A las seis y media sus asesores la despertaron:&lt;br /&gt;—Pasaremos por el ministerio y usted podrá recoger sus cosas. Creo que por hoy ya ha sido suficiente.&lt;br /&gt;La ministra sonrió y se levantó. Iba muy contenta, casi eufórica. Tanto que dejó en el sofá la carpeta y el bolso y nadie se percató del descuido.&lt;br /&gt;Entró en el auto blindado: saludó otra vez al chófer y a los guardaespaldas. Atrás, en otros autos se quedaron los asesores.&lt;br /&gt;—Hoy ya hemos terminado—Sus ojos estaban hinchados, pero su cara parecía que había rejuvenecido con la siesta. Se acarició las pantorrillas y sonrió.&lt;br /&gt;Los guardaespaldas se sobresaltaron cuando le miraron las piernas, pero ella negó con la cabeza sin dejar de sonreír. Uno le alargó un pañuelo.&lt;br /&gt;—Le duele, señora ministra. ¿Quiere que pasemos por la clínica?&lt;br /&gt;—En mi vida me había sentido mejor—se volvió a acariciar las piernas y secó la sangre que ya manchaba sus zapatos y la alfombrilla del coche. Ella les avisó:&lt;br /&gt;—No vamos al ministerio.&lt;br /&gt;—¿Adónde vamos, señora ministra?—preguntó el chófer.&lt;br /&gt;—Llévame al puerto, más arriba del delta.&lt;br /&gt;Ahora sonreía abiertamente. Se quitó la chaqueta negra y olió la mezcla de perfume y sudor que desprendía su cuerpo.&lt;br /&gt;—Ustedes vuelvan al ministerio y díganle a todos que no se preocupen por mí.&lt;br /&gt;La radio del coche sonó acatarrada y llena de interferencias. La voz de uno de los asesores se oía destemplada:&lt;br /&gt;—¿Se puede saber adónde vamos? Este no es el camino al ministerio. La ministra miró la ventanilla y pudo, por primera vez en su vida, distinguir la zona del delta en la que se mezclaba el agua del río con el agua del mar. Al lado de sus pies, ya cubiertos de ásperas escamas celestes, yacían sus dos inútiles tacones negros. &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 572px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2a/Waterhouse_a_mermaid.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4792832465837608766?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4792832465837608766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4792832465837608766' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4792832465837608766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4792832465837608766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/03/nayade.html' title='NÁYADE'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-5152722445991280563</id><published>2009-03-27T15:16:00.007+01:00</published><updated>2010-03-02T19:37:22.869+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>La puerta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.educima.com/rascacielos-edificio-chrysler-t8425.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 531px; DISPLAY: block; HEIGHT: 750px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.educima.com/rascacielos-edificio-chrysler-t8425.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Muchas personas esperan que él abra una puerta. Es una multitud silenciosa que aparece tras una esquina o cuando las oficinas funcionan y se llenan los metros.&lt;br /&gt;El constructor de puertas siempre intenta llegar a todos los rincones, allí donde sea posible encontrarse con un tabique o un muro (liso, compacto, con esa mudez que exaspera a la mayoría). Palpa la superficie, la acaricia y traza unas líneas incomprensibles. Sus ásperas manos de artesano se mueven con precisión: los gordezuelos dedos juguetean con el lápiz amarillo y tienden un hueco imaginario sobre el que, más tarde, surgirá una puerta y la posibilidad de acceder a otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos meses el constructor de puertas parece triste. No es fácil aplicarse todos los días a la misma tarea, a los mismos movimientos. Y, luego, debe recoger sacas y más sacas de escombros. Cuando termina, contempla, con dudosa alegría, puertas todas iguales que otros abrirán.&lt;br /&gt;Por eso, busca desde hace tiempo un permiso oficial de alguna oficina ( no le importa cuál) que le permita poder dedicarse a otro oficio. Está seguro de que nadie le echará de menos: hay y habrá cientos de constructores de puertas disponibles en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy llega a una ciudad de bloques iguales. Son edificio de acero y cristal negro, todos alineados en avenidas sin automóviles, ni viandantes. &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 624px; DISPLAY: block; HEIGHT: 630px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.casasdemaderarecio.com/imagenes/secciones/puertas_grande.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;A la puerta de uno de esos edificios aguardan un grupo de unas veinte personas. Están sentados en el suelo y, al ver al constructor de puertas, se levantan, se sacuden las espaldas y parece que cunde esa alegría propia del final de una espera. El constructor se acerca y todos lo siguen. Suben unas escaleras y recorren un pasillo largo, sin luces, pero en cuyo techo es posible aún distinguir cables y tubos retorcidos de distintos grosores. El pasillo se cierra en un tabique. Allí hay que abrir una puerta.&lt;br /&gt;Al cabo de unas horas, todos los cálculos y el dibujo están listos. Los que esperaban hablan de sus cosas. Han formado corros, duermen despatarrados por el pasillo. Sólo uno de ellos será el elegido, pero todos tienen la misma esperanza, una y otra vez, durante meses, incluso años.&lt;br /&gt;El constructor se pone los guantes y agarra el martillo. Es el momento de abrir la primera grieta. Se queda mirando sus propias líneas unos minutos y, sin saber el porqué, desiste, guarda el martillo en la caja de herramientas y decide escapar de allí.&lt;br /&gt;Por el camino sortea a toda aquella gente, que no puede creer lo que pasa y protesta. Sale del edificio y ve las luces hirientes de la ciudad. Una bocanada de aire le hace mirar al cielo. La noche es oscura y la luna nueva deja un resquicio por el que se arrojan las estrellas.&lt;br /&gt;Al día siguiente vuelve. No puede soportar la idea de que algunos aún esperen en el edificio. Pero no hay nadie. El edificio está vacío. Se acerca hasta el tabique y a golpes, como siempre, lo deshace sin salirse de las líneas que marcó el día anterior. Al otro lado, se entrevé un espacio en penumbra. Ajusta el marco de madera, extiende el cemento, atornilla las bisagras, la puerta, el pomo. A continuación pasa un abrillantador y contempla el resultado. La puerta, de nuevo, está ahí y él tiene una llave que otros deberían estar esperando con impaciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguarda un rato, pero nadie viene. Recorre los pasillos, baja a la calle. Aquella puerta es para alguien, no se puede quedar cerrada.&lt;br /&gt;Decide buscar a la gente del día anterior. Durante horas recorre la ciudad de un extremo a otro con esa intención. Al doblar una esquina reconoce al grupo que ayer esperaba su llegada. Les da la buena noticia:&lt;br /&gt;-Ya puede entra alguno de ustedes, la puerta está lista- Sin embargo, la gente rehúsa:&lt;br /&gt;- No gracias, amigo, ya es demasiado tarde. Sabemos lo que hay detrás y no nos gusta.&lt;br /&gt;-Si, ¿Qué hay?- pregunta el constructor de puertas.&lt;br /&gt;- Es demasiado anodino, sin emoción- responde un hombre trajeado, con aspecto de funcionario. Continúa- Como usted comprenderá, no vamos a cambiar de vida para aburrirnos todavía más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El constructor de puertas regresa. Sube tembloroso por las escaleras. Prefiere demorarse en cada peldaño. Es la primera vez que vive una situación como esa.&lt;br /&gt;Aquella puerta lo entristece de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada extraordinario en ese pasillo. Algunas bombillas no funcionaban y se podía percibir ese olor característico de los hoteles cerrados. Introdujo la llave y giró el pomo.&lt;br /&gt;“Es demasiado anodino, sin emoción” esas palabras aún resonaban en su memoria. La puerta se dejó llevar y suavemente se movió hacia el interior de la nueva estancia. No pensó más. Entró y cerró la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, le llamó la atención el olor a jazmín y medicinas ( un jarabe derramado). Enseguida, sus ojos se habituaron a la tenue luz del lugar. Veía un televisor con imágenes en blanco y negro y, cerca, a un hombre, de pelo largo y seboso, que llevaba una barba entrecana de varios días.&lt;br /&gt;-Siéntate- le dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oye un canario y movimientos en una habitación cercana. El constructor se sienta en un sofá granate desvencijado. Mira a su alrededor: en la pared de enfrente hay una santa cena antigua, retratos de antepasados, fotos de niños y, sobre todo, la sorprendente foto de una boda en la que el constructor cree reconocerse veinte años más joven.&lt;br /&gt;El hombre se levanta. Lleva unas calzonas azules y unas chanclas de goma. No parece tener más de treinta años.&lt;br /&gt;-Mamá, el Manolo ya está aquí- grita. El constructor de puertas siente la presencia de otra persona. Entra una mujer de pelo blanco y crespo que lleva unas gruesas gafas negras. La mujer arrastra los pies. En sus manos sostiene una cacerola roja.&lt;br /&gt;-Niño ¿Vas a comer hoy aquí, no?-. La mujer habla con el constructor.&lt;br /&gt;-José, pon el mantel- ordena sin mirar. Luego, besa al constructor y renqueando se pierde en la cocina. El otro hombre recoge el paño de croché que decora la mesa y lo deja caer en una de las sillas de enea. El constructor de puertas se levanta y se asoma a la cocina. La mujer busca en un armario celeste, revuelve en un cajón. Sus gafas se le deslizan hasta la punta de la nariz. Saca cucharas y tenedores y tres servilletas de tela.&lt;br /&gt;-¿Cómo está Juani, niño?- le pregunta mientras se pone bien las gafas.&lt;br /&gt;-Bien, bien- responde el constructor de puertas.&lt;br /&gt;La mujer vuelve al salón y coloca los cubiertos. El constructor de puertas observa desde el quicio de la cocina. Mira sus piernas y descubre unas varices oscuras que tejen una red deshecha por las pantorrillas. El otro hombre se rasca la barba. Toda su atención está puesta en el televisor. Es la hora de las noticias&lt;br /&gt;Se sientan los tres a comer. De fondo suena la voz rítmica de la presentadora del telediario, algún vecino que pasa por la calle, las cucharas contra los platos.&lt;br /&gt;Cuando terminan, la mujer recoge todo. Hace calor en la habitación. Por la luz que se cuela desde la persiana parece un día de verano. El constructor de puertas se levanta y se dirige a la cocina. El otro hombre enciende un cigarrillo y se hurga con un palillo en los dientes. Ahora toda la casa huele a cocido y mondas de melón.&lt;br /&gt;-¿Quiénes son ustedes?- pregunta el constructor. La mujer limpia los platos en una pila blanca. Está de espaldas, restregando con un estropajo. No contesta. Cuando termina, llena una cafetera y enciende el fuego. El constructor mira por el ventanuco de la cocina: se ve un patio de cemento con manchurrones alargados. Un perrillo dormita a la sombra. La mujer se vuelve y se seca las manos. Los ojos le grillan, reducidos, detrás de las gruesas gafas.&lt;br /&gt;El constructor repite la pregunta durante años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día supo que tenía una familia (madre, hermano, esposa, hijas). Esa misma tarde, después de la siesta de los otros, volvió al tajo. Su hermano y él recorrieron una calle mal empedrada. Veía un horizonte montañoso. Se detuvieron delante de una vieja casa (apenas una fachada deforme con dos ventanas muy pequeñas). El hermano apoyó una escalera de madera y se subió al tejado. Él lo siguió. Anduvieron sobre las tejas. Luego, el hermano empezó a quitar las tejas y se las iba pasando a él, que las fue amontonando en la calle. Bajaba y subía las escaleras una y otra vez. Una vez que aparecieron las podridas tablas del techo, su hermano comenzó a arrancarlas.&lt;br /&gt;Aquel día trabajó hasta la noche, cuando las farolas empezaron a encenderse. Entonces, regresó a su casa (ésa en la que dijeron que vivía pero que él no había pisado nunca). Su hermano lo acompañó hasta la puerta. Entró y conoció a su mujer y a sus hijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, con el paso de los años, puede recordar cada una de las arrugas que se fueron marcando en el rostro de su mujer. Se toca la barriga, que ha crecido últimamente, y se siente satisfecho andando por las calles de su pueblo. Cae de nuevo la tarde. Respira el aire frío de la sierra.&lt;br /&gt;-Jacinto ¿Cómo está su mujer?- le pregunta a un vecino que está sentado en un escalón.&lt;br /&gt;-Hoy parece que está mejorcita-&lt;br /&gt;Se acerca a la casa de su madre. Entra y no hay nadie. Seguro que ha ido a comprar a la tienda de Alonso. Vagabundea por el salón. Se ha acostumbrado a aquellas paredes, a esas fotos en las que puede ver el transcurso de su vida. Pasa a la cocina. Revisa los grifos y la bombona del gas. Todo está bien. En el patio ya no está aquel perrillo. Permanece así, un rato mirando por el ventanuco. Lo envuelve el silencio de la casa vacía. De pronto, cruza la sala y se detiene enfrente de la puerta por la que entró el primer día. Es una puerta alejada de la salida de la casa y de la entrada a la cocina. Está pintada de gris claro. Nadie ha vuelto a abrirla desde su llegada. Se queda delante, emocionado, pensando en su familia, en esa gente del pueblo, que son sus amigos. Se sienta en el viejo sofá y estira las piernas. Mira de nuevo las fotos: retratos amarillentos que exhiben caras y peinados de otras épocas. En una está él vestido de soldado, el rostro descolorido y sin mirada. ¿Qué pasó en ese servicio militar que no vivió?. Sobre la cómoda se ordenan otras fotografías de distintos tamaños. Repasa las fotos de sus hijas recién nacidas; en otra reconoce a su hermano niño y se reconoce, también niño, aunque sabe que nunca tuvo una infancia en esa casa.&lt;br /&gt;La foto más ostentosa ha atrapado una imagen del día de su boda. Llevaba un traje negro (que no ha podido encontrar en ningún ropero) y está repeinado y serio. Su mujer es casi una niña. Tiene el pelo largo, denso y negro: una melena que él no ha conocido y que en la imagen contrasta con el velo y los pliegues del traje nupcial.&lt;br /&gt;Aquel fue sin duda el día más importante de su vida, pero él no lo vivió. Se esfuerza por aceptar todo aquel pasado de las fotos. Ese es el pasado que quiere y no el otro: una absurda sucesión de días en los que construye puertas y más puertas.&lt;br /&gt;Se vuelve a levantar y se enfrenta al lugar por donde una vez accedió a esta vida. Gira el pomo de esa puerta y la abre. Un tufo antiguo de muebles y sábanas limpias le llega desde los rincones en penumbra. Adelanta un pie. No tiene miedo, pero está nervioso. Quiere acabar de una vez con sus viejos temores. Avanza, sigue avanzando y la luz se apaga. La puerta se cierra a sus espaldas, muy lentamente. Se queda paralizado. No intenta volver inmediatamente sobre sus pasos. Tiene que ser así, piensa.&lt;br /&gt;Durante unos minutos todo está oscuro. Luego, sus ojos se acostumbran y empieza a distinguir el suelo, las paredes. Ahora sí recuerda. Reconoce la estancia desnuda, abandonada, como si nadie hubiera andado nunca por aquel lugar.&lt;br /&gt;Entonces, decide volver. Sabe donde está su mundo. Quiere volver aunque su pasado esté ese pasillo perdido de un rascacielos. Abre de nuevo la puerta y entra. Tantea en la oscuridad. Está impaciente por encontrarse otra vez con su familia. Ha decidido que mañana hablará con el maestro; la más chica anda un poco atrasada en matemáticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se asustó cuando olió la hierba fresca y la sintió en sus pies desnudos. No aparecía el salón de la casa de su madre. Se adentró en una niebla densa, impaciente, negando lo que presentía. Quería gritar que no, que eso no había podido pasar. Se miró los brazos desnudos, el torso también, las piernas. Su cuerpo estaba dibujado de líneas negras. En un cinto de piel llevaba un cuchillo y en el cuello un extraño amuleto.&lt;br /&gt;La niebla se iba disipando poco a poco. Ahora ya podía ver que estaba en lo alto de una colina. El viento era frío, persistente; venía de un bosque. Se volvió para regresar a casa; seguro que la puerta aún permanecía a sus espaldas. Pero un guerrero sonriente se lo impidió. Cargaba con un sanguinolento ciervo. &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 350px; DISPLAY: block; HEIGHT: 232px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.publico.es/resources/archivos/2007/10/29/1193685220805buscafuegodn.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;-Ha sido una buena caza, hermano. Vamos, no esperan. Estarán todos hambrientos- Lo dijo en una lengua extraña, pero que el constructor de puertas comprendía. Tembloroso, levantó su lanza, aún manchada de sangre.&lt;br /&gt;Descendieron por una húmeda ladera hacia una luz que chisporroteaba más allá. La tarde caía entre nubarrones. Unos niños, desnudos y ruidosos, se acercaron. Alrededor de la hoguera sólo podía ver ojos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-5152722445991280563?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/5152722445991280563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=5152722445991280563' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5152722445991280563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5152722445991280563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/03/la-puerta_27.html' title='La puerta'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6251567179594503490</id><published>2009-03-26T14:19:00.004+01:00</published><updated>2010-03-02T19:37:48.427+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>BUDISMO PARA OCCIDENTALES</title><content type='html'>&lt;a href="http://images.ligiram.multiply.com/image/1/photos/upload/300x300/RfrGDgoKCsUAAFKVMAw1/karma.JPG?et=7OE%2Bv7JKlLOXo3vBcPGoTQ"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 194px; FLOAT: left; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://images.ligiram.multiply.com/image/1/photos/upload/300x300/RfrGDgoKCsUAAFKVMAw1/karma.JPG?et=7OE%2Bv7JKlLOXo3vBcPGoTQ" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un europeo, budista con una cartera repleta de abigarradas visas, le recomendó a Alonso Pingüino que aplacara todo deseo para eliminar el sufrimiento.&lt;br /&gt;—&lt;em&gt;Con meditación y estudio, tras haber superado el deseo, podrás romper la cadena de tus reencarnaciones. Alcanzarás el nirvana, el vacío cósmico. El problema de Occidente es la obsesión por el &lt;/em&gt;yo&lt;em&gt;. El &lt;/em&gt;yo&lt;em&gt; es el centro del universo para los europeos y en el yo está el origen de todos los conflictos y tragedias&lt;/em&gt;—terminó su discurso, pero Alonso Pingüino hacía rato que se había despeñado por su propio &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; y había terminado por aceptar que nunca rompería su cadena de reencarnaciones, al menos en esta vida.&lt;br /&gt;Alonso Pingüino pensó en que le gustaría mucho poder eliminar ciertos aspectos de su carácter. Quizá borrarse entero y reescribirse. Quizá dibujarse con otras formas, otros trazos, otros colores. Le cuenta esas ensoñaciones al europeo budista y éste le contesta que esos pensamientos son normales pero inútiles y que sólo generan sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6251567179594503490?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6251567179594503490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6251567179594503490' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6251567179594503490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6251567179594503490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/03/karma.html' title='BUDISMO PARA OCCIDENTALES'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1640067671175012815</id><published>2009-03-26T14:00:00.005+01:00</published><updated>2010-12-16T19:18:09.447+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>CONQUISTA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www2.uca.es/orgobierno/rector/AUI/Cadiz%20monumental/slides/Castillo%20de%20Santa%20Catalina%2002.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 426px; DISPLAY: block; HEIGHT: 640px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www2.uca.es/orgobierno/rector/AUI/Cadiz%20monumental/slides/Castillo%20de%20Santa%20Catalina%2002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De toda aquella sangre&lt;br /&gt;A borbotones&lt;br /&gt;Ya sólo nos quedan&lt;br /&gt;Las piedras centenarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cetro y la espada,&lt;br /&gt;Achacosos y sin la cruz&lt;br /&gt;Que los perdone,&lt;br /&gt;Observan, absortos,&lt;br /&gt;El horizonte atlántico&lt;br /&gt;De prósperos oleajes&lt;br /&gt;Sin retorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sal se deshace&lt;br /&gt;Sobre la roca ostionera.&lt;br /&gt;La pólvora imperial se pudre&lt;br /&gt;En los cementerios abisales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el nombre de su Majestad”&lt;br /&gt;Resuena en las casapuertas&lt;br /&gt;Como un eco fantasmal&lt;br /&gt;De tanto asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni la memoria permanece&lt;br /&gt;De esos verdugos barbados&lt;br /&gt;Y rubios,&lt;br /&gt;Ni de sus caballos&lt;br /&gt;Que a los indios&lt;br /&gt;Aterrorizaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldorado de la cruz y la avaricia&lt;br /&gt;Se hundió hace ya mucho tiempo&lt;br /&gt;Bajo los nidos de palomas&lt;br /&gt;Que duermen en las torres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se alza Hércules,&lt;br /&gt;No perdura el faro&lt;br /&gt;Más famoso de Occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la playa, un hombre descalzo&lt;br /&gt;Recoge la muerguera,&lt;br /&gt;Ajeno a la historia de tanto&lt;br /&gt;Arco y argamasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chiquillos gritan y saltan&lt;br /&gt;Con sus cuerpos de gorriones&lt;br /&gt;Permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adusta la casa encierra&lt;br /&gt;Su gloria de crímenes&lt;br /&gt;Y exterminio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una sombra&lt;br /&gt;Blanca, helada, mortuoria,&lt;br /&gt;Nos esconde sus espectros&lt;br /&gt;Engolados y sus arcabuces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la calle ahora&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Huele a potaje de garbanzos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-b84d4f387ffc6530" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" 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(historieta)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/Sco42kqkKSI/AAAAAAAAAB8/ypVYvUgv4pQ/s1600-h/img051.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 152px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317124820270590242" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/Sco42kqkKSI/AAAAAAAAAB8/ypVYvUgv4pQ/s200/img051.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SI QUIERES VER AUMENTADA LA HISTORIETA, PULSA SOBRE LA IMAGEN. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;LUEGO,DISMINUYE LA PANTALLA DEL ORDENADOR AL 50%&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-5090173178637985270?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/5090173178637985270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=5090173178637985270' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5090173178637985270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/5090173178637985270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/03/vaya-tela.html' title='!VAYA TELA! (historieta)'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/Sco42kqkKSI/AAAAAAAAAB8/ypVYvUgv4pQ/s72-c/img051.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-7489513866632668954</id><published>2009-02-10T14:09:00.003+01:00</published><updated>2010-03-02T19:39:05.930+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELATOS'/><title type='text'>HOMENAJE A DARWIN</title><content type='html'>&lt;a href="http://arquehistoria.com/files/darwin213.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 333px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://arquehistoria.com/files/darwin213.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Reaparece un hombre dado por muerto en 2002 (El País, martes, 4 de diciembre de 2007)&lt;br /&gt;A las ocho de la mañana del 21 de marzo de 2002, John Darwin, un funcionario de prisiones de 51 años, salió al mar con su canoa frente a las costas de Seaton Carew, cerca de Hartlepool, al Este de Inglaterra (...) Con estudios de biología y química, dedicó 18 años a la enseñanza (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL OTRO DARWIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los acontecimientos que paso a narrar a continuación sucedieron hace décadas. Recuerdo que John Darwin, el ángel, llegó a lomos de una ballena. Fue al atardecer. Un grumete distinguió en el horizonte una figura que nos pareció un náufrago a horcajadas de lo que creímos que era un enorme tronco. El &lt;em&gt;Beagle&lt;/em&gt; se acercó: los hombres hacían apuestas y blasfemaban. ¿Qué barco se había hundido esta vez? ¿Cuántos cadáveres encontraríamos en esa ruta? ¿Por qué el capitán siempre atendía las peticiones de ese jovenzuelo que se pasaba el día destripando pájaros y dibujando cangrejos y que se empeñó en que variáramos nuestro rumbo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuvimos a escasos metros, los muchachos empezaron a gritar. Unos, de terror y, los más avispados, de júbilo. El náufrago venía sobre una de esas ballenas solitarias y esquivas que raras veces, se cruzaban en nuestro camino: &lt;em&gt;“es cosa del diablo, sólo Jonás viajó en la ballena”,&lt;/em&gt; repetían los más supersticiosos. Un canadiense agarró un arpón: &lt;em&gt;“Hoy comeremos carne fresca”&lt;/em&gt; vociferó. Algunos aullaron de alegría ante la posibilidad de variar nuestro parco almuerzo diario compuesto de carne de tortuga, carne seca, galletas y limones. Recuerdo que a mi se me hizo la boca agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el capitán salió de las sombras y me susurró una orden tajante que, sin embargo, todos escuchamos a pesar de que su voz parecía el silbo espeluznante de una serpiente: &lt;em&gt;“ suban a ese hombre y dejen a la ballena en paz. Al que incumpla mis órdenes lo cuelgo de los pulgares en el palo de mesana”&lt;/em&gt; El viejo llevaba la andrajosa levita negra de siempre con la que guerreó contra los barcos de Napoleón. Y esa siniestra Biblia de la que sacaba truculentos salmos con los que amedentrarnos cuando nos poníamos rebeldes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el náufrago subió a cubierta todavía tuvimos tiempo de ver cómo la ballena se alejaba a toda prisa de nosotros. Juro por todos mis antepasados que nos sacaba la lengua y que luego se pudo oír algo que me pareció una carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El náufrago estaba aturdido. &lt;em&gt;“Gracias, gracias por todo, mi canoa”,&lt;/em&gt; repetía. El oficial de guardia lo agarró de los hombros y lo sacudió: &lt;em&gt;“Buen hombre ya está a salvo. Serénese y díganos en qué barco viajaba”&lt;/em&gt;. El náufrago se quedó boquiabierto y en silencio. Llevaba unos extraños calzones cortos de color escarlata y una especie de sayo negro en el que aparecía un tenebroso letrero: IRON MAIDEN, creo que decía. Era un tipo canoso, de mediana edad. &lt;em&gt;“Yo no viajaba en ningún barco, había salido a remar un rato con mi canoa y de pronto apareció una niebla espesa. Y luego ya estaba sentado en esa ballena de ustedes. ¿Qué? ¿Están rodando una película de balleneros?, ¿no?, porque lo que es la ballena robot que me ha salvado es de un realismo insuperable".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hizo un silencio expectante en cubierta: aquel era sin duda un loco. Hablaba nuestra lengua, pero de una forma muy particular, con algunas palabras inventadas por su delirio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Traigan agua y ropa decente”—&lt;/em&gt; me ordenó el capitán. &lt;em&gt;“Díganos amigo ¿cuál es su nombre y en qué barco viajaba?”&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;“Soy John Darwin&lt;/em&gt;—contestó el tipo--&lt;em&gt; y repito que no viajaba en ningún barco, sino en mi canoa y que salí a remar un rato.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Nosotros navegábamos por las costas chilenas, en territorios áridos en los que no vivía ni un alma. Aquel lunático empezó a causarnos una sensación de desasosiego, como si un peligro desconocido se fuese cerniendo sobre todos nosotros. &lt;em&gt;“ Es una hidra de las profundidades, que viene para llevarnos al Averno”&lt;/em&gt; gritó de pronto Horward, el Mulo, que cuando niño estudió con los presbiterianos y tenía algunas nociones de Mitología. &lt;em&gt;“ Si, Si. Viene para llevarnos”,&lt;/em&gt; insistían otros. &lt;em&gt;“ Se llama igual que el doctorcito, Darwin, Darwin. Son dos demonios que van a devorarnos”&lt;/em&gt;,-- lloriqueaba Oswuald, el Ogro de Epsom, una mole calva de carne y sebo de más de dos metros. &lt;em&gt;“ Silencio, pandilla de nenazas”&lt;/em&gt; atajó el capitán con un casi imperceptible suspiro. &lt;em&gt;“Llévenlo con el doctor Darwin; quizá él pueda aclarar este entuerto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al cabo de unos minutos subió a cubierta el doctor Darwin. Venía lívido, con peor aspecto que el habitual: a las permanentes ojeras estratificadas y al intento inútil por hacer prosperar una barba de sabio en ese cutis de bailarina había que añadir ahora sus largas zancadas de fantasma de opereta. Se asomó al mar y allí estuvo contemplando las olas un rato.&lt;br /&gt;Por mi condición de contramaestre, mi deber era permanecer unos pasos detrás del capitán a la espera de sus órdenes. El capitán me hizo algunas señales en el aire, susurró algunos gruñidos y yo invité amablemente a cada uno a seguir con su trabajo. Los muchachos se movilizaron a sus puestos; eso sí, de mala gana y con la mosca detrás de la oreja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, el doctor Darwin se acercó a nosotros: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Caballeros—&lt;/em&gt;comenzó&lt;em&gt;—me veo en la obligación de informarles de que mister Darwin sufre una extraña enfermedad que, sin embargo, no le impide serme de gran utilidad en mis investigaciones científicas. Dice que en su día fue profesor de química y que tiene conocimientos de biología. A partir de ahora será mi ayudante. Por tal motivo, apelo a la discreción de ambos. En cuanto a las circunstancias de su origen y de las vicisitudes que lo trajeron hasta nosotros, sólo puedo decir que otro menos descreído que el que les habla lo habría achacado a la Divina Providencia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ni el capitán ni yo entendimos a qué se refería con aquello de la Divina Providencia. No obstante, ya nos habíamos acostumbrado a las extravagancias del doctor: aceptamos sin más discusión aquella parrafada y nos comprometimos a dejarlos en paz durante todo el viaje. Por mi parte, y para evitar que alguno de aquellos lobos de mar les rebanaran el cuello a los dos, hice correr el bulo de que el náufrago era el ángel de la guarda del doctor y que por eso tenía el mismo apellido. Los muchachos me miraron con sorna (nunca he tenido mucho arte contando historias) pero el capitán acudió en mi ayuda y les habló de San Rafael, el arcángel que los católicos consideran protector de los marinos, y otros ángeles que se aparecen en momentos difíciles. Al final se lo tragaron todo e, incluso, hubo alguno que aquella noche rezó aquello de &lt;em&gt;cuatro esquinitas tiene mi cama / cuatro angelitos que me acompañan.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Todos estos acontecimientos ocurrieron hace décadas. Nuestra expedición duró cinco años y recorrimos territorios inexplorados, siempre a la búsqueda de animales, plantas y caracolas que los dos Darwin clasificaban y estudiaban minuciosamente. El doctor Darwin y su “ángel” llegaron a un estado tal de simbiosis en sus ademanes y en sus vestimentas que sólo fue posible reconocerlos de cerca. En la lejanía, se distinguían sus personas únicamente por sus barbas: las del doctor consistían en unas patéticas hebras largas de pelusilla rubicunda mientras que las de John Darwin, el ángel, parecían las de un profeta bíblico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esas barbas hoy escribo estas palabras. Hace unas semanas mi nieta me mostró un libro titulado El origen de las especies por vía de selección natural, escrito por un tal Charles Robert Darwin, que había provocado en su momento y seguía provocando disputas y debates en la sociedad londinense. La tesis del libro no podía ser más disparatada: el hombre procede del mono. Enseguida recordé al doctorcito, tan extravagante y alocado, y, por fin, comprendí el objetivo de sus investigaciones.&lt;br /&gt;Al pasar las primeras páginas, sin embargo, me encontré con lo inesperado y para lo que sólo tengo una explicación: la suplantación y el probable asesinato del doctor Darwin, el verdadero. En un grabado aparece John Darwin con su majestuosa barba, inconfundible, pero al pie del retrato puede leerse Doctor CH, R. Darwin. He hecho partícipe de mis sospechas a mi nieta y a mis hijas, y a algunos amigos que han querido escucharme. Pero tengo la impresión de que piensan que todo es el resultado de los primeros síntomas de mi senilidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-7489513866632668954?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/7489513866632668954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=7489513866632668954' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7489513866632668954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7489513866632668954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/02/reaparece-un-hombre-dado-por-muerto-en.html' title='HOMENAJE A DARWIN'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-9061098568688566952</id><published>2009-01-13T14:25:00.003+01:00</published><updated>2010-03-02T19:39:26.600+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELA'/><title type='text'>LUEGO, YA VEREMOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.geometrus.com/blog/media/tierra_santa/Qasr_Amra.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.geometrus.com/blog/media/tierra_santa/Qasr_Amra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;(&lt;em&gt;TEXTO PUBLICADO EN El País semanal&lt;br /&gt;DEL DÍA 20 DE JULIO DE 2008)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Luego, ya veremos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quitando la inmensa biblioteca, que heredé de mis antepasados, el oasis está vacío y no hay nadie que deba soportar mi gula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo a segundo devoro los libros. Primero los leo y, después, los engullo de un solo bocado. En mi memoria permanece cada palabra que los componen. A este ritmo, en doscientos años, yo seré la biblioteca de mis antepasados, pero también, para entonces, en este oasis sólo quedaremos el sillón y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a éste igualmente me lo comeré. Lo engulliré sin destrozarlo de un solo bocado como a los libros: mi mandíbula y mi sistema digestivo se dilatan como el de las serpientes. Y luego, ya veremos. Seguro que hay otros oasis esperándome. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-9061098568688566952?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/9061098568688566952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=9061098568688566952' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/9061098568688566952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/9061098568688566952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2009/01/luego-ya-veremos.html' title='LUEGO, YA VEREMOS'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-3584699969815610091</id><published>2008-12-19T18:17:00.002+01:00</published><updated>2010-03-02T19:39:48.826+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><title type='text'>PRINCESA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.almendron.com/blog/wp-content/images/munch.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 272px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.almendron.com/blog/wp-content/images/munch.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;PRINCESA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No nos sobran las palabras y ni siquiera&lt;br /&gt;Los ojos quieren aferrarse a las futuras estaciones.&lt;br /&gt;Las viejas doctrinas descansan en tus caderas,&lt;br /&gt;Bajo mis manos. Allí se olvidan las primeras ideas,&lt;br /&gt;Los cantos adánicos, la hierba fresca que nos habría podido arropar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estaciones se funden y tus ojos aún quieren&lt;br /&gt;Adentrarme. Pero te ofrezco muy poco,&lt;br /&gt;Acaso una llama lánguida,&lt;br /&gt;El escuálido propósito de nombrarte&lt;br /&gt;Como a una princesa,&lt;br /&gt;En unos minutos ensalivados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantas los labios y tus ojos quieren recorrer&lt;br /&gt;Este interior, frío como estación en invierno,&lt;br /&gt;Frío como estación atrapada en hielos prehistóricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no saldré de viaje,&lt;br /&gt;Las locomotoras agonizarán&lt;br /&gt;Apuntando hacia el Norte.&lt;br /&gt;Como los viejos vagones,&lt;br /&gt;Sin ruta en estos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú, mientras, asomada&lt;br /&gt;A estas luces sin feria&lt;br /&gt;A estos momentos hibernados,&lt;br /&gt;Al balbuceo de un chiste,&lt;br /&gt;Trazado con hilos de baba,&lt;br /&gt;Como demostración de páramos,&lt;br /&gt;Coraza terrenal,&lt;br /&gt;O verja que pretende esconder&lt;br /&gt;Un jardín de confusión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-3584699969815610091?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/3584699969815610091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=3584699969815610091' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3584699969815610091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3584699969815610091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/12/princesa.html' title='PRINCESA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-9185306096724926092</id><published>2008-12-19T17:48:00.003+01:00</published><updated>2010-03-02T19:40:15.385+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='HISTORIETA'/><title type='text'>SAN FRANCISCO Y EL LOBO (Historieta)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SUvSCHGGjhI/AAAAAAAAAB0/ZS_PXn7hpc8/s1600-h/img048.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 288px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281545921728253458" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SUvSCHGGjhI/AAAAAAAAAB0/ZS_PXn7hpc8/s400/img048.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; (SI QUIERES VER MÁS GRANDE LA IMAGEN PICA SOBRE EL DIBUJO)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-9185306096724926092?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/9185306096724926092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=9185306096724926092' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/9185306096724926092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/9185306096724926092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/12/san-francisco-y-el-lobo-historieta.html' title='SAN FRANCISCO Y EL LOBO (Historieta)'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SUvSCHGGjhI/AAAAAAAAAB0/ZS_PXn7hpc8/s72-c/img048.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-3460610809504021914</id><published>2008-12-01T14:20:00.002+01:00</published><updated>2008-12-01T14:26:05.450+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pequeña piedra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Oharu'/><title type='text'>OHARU, pequeña piedra</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/STPl4UsF6nI/AAAAAAAAABs/Tem0bM1Ao-w/s1600-h/OHARU.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274812344370063986" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 221px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/STPl4UsF6nI/AAAAAAAAABs/Tem0bM1Ao-w/s320/OHARU.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;OHARU, pequeña piedra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oharu entró de criada en aquella casa con apenas catorce años. Su señor la encontró un atardecer a la orilla de un riachuelo. Se escondía la muchacha detrás de unas descomunales rocas. El caballero se acercó. Llevaba sus armas de guerra y parecía feroz y cansado. El escudo, la lanza y el sable se cruzaban en la grupa de su caballo y daban al conjunto (hombre, caballo, armas) el aspecto de un dragón de metal. Ella lo miró con ojos de pánico, agachó la cabeza y se postró.&lt;br /&gt;—Levántate—le ordenó. Oharu tenía una larga melena negra. Mientras trabajaba en los campos siempre la llevaba recogida. Terminada la jornada, iba al arroyo a bañarse y a peinarse sin prisas.&lt;br /&gt;—Acércate. ¿Qué haces aquí?—Oharu no se movió. Sus mandíbulas temblaban, no podía hablar.&lt;br /&gt;—Responde—el señor estaba enfadado, impaciente. De fondo se oía el arroyo y el chapoteo intermitente de los cascos del caballo.&lt;br /&gt;—Mi señor, mi señor—repetía con un hilo de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballero la miró de arriba abajo.&lt;br /&gt;—Eres hermosa—sonrió y continuó como en un susurro—pequeña piedra.&lt;br /&gt;Miró fijamente sus labios, todavía frescos, inocentes.&lt;br /&gt;—Te voy a quitar esos andrajos, serás criada de mi esposa.&lt;br /&gt;Entonces descendió del caballo, se acercó hasta ella, la agarró de las muñecas y la violó entre aquellas piedras.&lt;br /&gt;Le dijo:&lt;br /&gt;—No cuentes esto a nadie o acabaré con los tuyos. Arréglate y avisa a tu familia. Tienen suerte. Su hija va a servir a un gran señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oharu aprendió a tejer, a cantar y a tañer instrumentos musicales. Tenía que permanecer en silencio y obedecer sin rechistar las órdenes de sus señores. En su rostro, más pálido que cuando trabajaba a la intemperie, se había dibujado un gesto forzado y anodino. Cuando se movía delante de los señores todas las criadas parecían escondidas tras esas máscaras de diligencia y sumisión. Después, en las cocinas, en las estancias que todas compartían, cada una se mostraba tal como era: rabiosa, cínica, melancólica, ingenua, malvada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, en los primeros días de estar allí, una de las criadas se acercó a Oharu y le espetó:&lt;br /&gt;—La pequeña piedra, el nuevo capricho del cerdo sobón. Ya, ya irá a visitarte cuando la señora se descuide—lo dijo en voz baja y ardiente. Era una muchacha mayor que ella. Se llamaba Izumi. A Oharu le parecía la más hermosa y elegante de todas. En cada ritual diario (la comida, el té) sus movimientos resultaban medidos y suaves. Cuando entonaba alguna canción todos se dejaban llevar por la emoción de las letras y siempre había alguna muchacha que derramaba una lágrima.&lt;br /&gt;Al decirle aquello, Oharu observó que el rostro apacible y sereno de la muchacha se había deformado horriblemente en una mueca de desprecio.&lt;br /&gt;Algunas arrugas ocultas afloraron en el cuello y en torno a sus ojos. Los ojos le brillaban turbios.&lt;br /&gt;—Sucia campesina, no te hagas ilusiones. En el corazón del señor sólo hay una reina—Usaba las mismas palabras que había en sus canciones pero con un tonillo venenoso, arrastrando los sonidos para arañar en el alma. Trincó a Oharu por los cabellos y la arrastró hasta tirarla al suelo.&lt;br /&gt;—Estás advertida—gritó. Las otras criadas, cabizbajas y en silencio se dispersaron por la cocina.&lt;br /&gt;—Ya estáis advertidas todas—repitió. Durante unos segundos no hubo ruido, ni movimientos. Oharu lloraba en el suelo, con su peinado deshecho y la cara enrojecida. Alguna se agachó para ayudarla a ponerse en pie. El resto siguió con su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante unas semanas Oharu dejó de comer. Quería volver a su aldea, con los suyos. Sus nervios estaban tan alterados que en una ocasión se desmayó.&lt;br /&gt;Fue a la hora de la comida. Las criadas servían rápidas y con pasos leves. Apenas se oía el roce de sus ropajes. Nunca cruzaban la mirada con la de los señores. Oharu se acercó a llevar unos platos. Primero, se dirigió al señor. Con cuidado dejó un cuenco de verduras sobre la mesa. Entonces, muy suave, sintió una húmeda calidez en su muñeca izquierda. Vio la áspera mano del señor ahora reptando por su manga hasta alcanzar su codo. No se movió. Cada centímetro de su piel se estremecía con aquella viscosidad de lagarto. No alzó la mirada. Su corazón latía angustiado.&lt;br /&gt;Luego, se acercó a la señora. Apoyados en la mesa, Oharu pudo ver unos puños apretados y fieros como cabezas de serpientes. Quiso dejar un tazón de arroz sobre la mesa pero sus manos temblaban y estuvo a punto de derramarlo.&lt;br /&gt;—Necia—escuchó. Era la primera vez que la señora le dirigía la palabra.&lt;br /&gt;—Mujer, no insultes a la muchacha—el señor habló con tono conciliador, baboso.&lt;br /&gt;--¿Por qué la defiendes?&lt;br /&gt;Oharu sentía sus piernas cada vez más débiles. Se asfixiaba. Sus ojos se nublaron y se cayó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando despertó estaba en las estancias reservadas a las criadas. Era de noche y apenas se podía ver. Desde el jardín, a través de la celosía, penetraba la luz de la luna, que iluminaba levemente uno de los rincones. Oharu distinguió una forma oscura en la penumbra. Sabía que era la señora. La silueta de la cabeza, su quietud orante eran inconfundibles. Presentía que la estaba mirando con sus ojos de hielo, con esa mirada de muerta que tanto atemorizaba a todas las criadas. Sintió frío y se acurrucó.&lt;br /&gt;—Al fin has despertado. Espero que no estés enferma. Mañana hay mucho trabajo—Oharu se incorporó hasta quedar sentada.&lt;br /&gt;—Mi señora, sólo tengo frío.&lt;br /&gt;La señora continuó como si no la hubiera escuchado:&lt;br /&gt;—Ya sabes que el señor es muy poderoso. Él te trajo hasta aquí y debes estar agradecida.&lt;br /&gt;La sombra se levantó y se acercó. Cuando estuvo a un palmo de la muchacha se detuvo y se arrodilló. Oharu entonces distinguió los rasgos de su cara. Y, por primera vez, vio de cerca sus ojos. Al principio, parecían lejanos, ocultos tras sucesivos parapetos de altivez y frialdad. Pero, a medida que transcurrían los segundos, la muchacha creyó adivinar una súplica en ellos. Aquella era una mirada rota, rendida por un temor indefinible; sus ojeras azulencas delataban noches de insomnio, de obsesiones y pesadillas.&lt;br /&gt;—Tú eres joven y hermosa—continuó con tono impersonal—y no será difícil encontrar un esposo para ti. —Permaneció callada un momento. Los labios y la barbilla le temblaban y en sus ojos el brillo se intensificó.&lt;br /&gt;—No permitas que el señor mancille tu honra. Él es mi esposo, es mi esposo, mi esposo y yo merezco respeto. —Se levantó. Ahora parecía furiosa, acaso arrepentida de haber pronunciado aquellas palabras. De espaldas, antes de salir de la estancia, añadió:&lt;br /&gt;—Si me entero de algún rumor, terminarás en la calle como un perro y ya sabes que a las deshonradas no las quieren ni en sus familias.&lt;br /&gt;Entonces salió de la estancia como una ráfaga de aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche de verano hacía un calor asfixiante y pegajoso. Al otro lado de las paredes, en el jardín, se oía el rumor permanente del estanque y por todos los rincones había un perfume insano y lastimoso. Los señores dormían inquietos. Unas fiebres altísimas consumían a la señora desde varios días atrás. Se quejaba de dolores indefinidos a los que los médicos no encontraban remedio. El señor se esforzaba por no perder los nervios; pero, a veces, a mitad de la noche, se levantaba iracundo harto de tantos gemidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy cerca las criadas descansaban en sus estancias. Se abanicaban, dormitaban, se peinaban las unas a las otras. Intentaban refrescarse con paños húmedos.&lt;br /&gt;Oharu aprendía caligrafía. Mojaba el pincel en la tinta y trazaba distintas palabras: esperanza, pájaro, confianza. A la luz de las lámparas su sombra agrandada vigilaba desde las paredes como una gigantesca muñeca.&lt;br /&gt;—Criadas, criadas—el señor gritó. Todas saltaron rápidas y se arremolinaron para salir. En la puerta de su alcoba el señor esperaba despeinado y enfurecido. Tenía el rostro abotagado y se rascaba la prominente barriga.&lt;br /&gt;—A ver, Oharu, que entre Oharu. La señora lleva toda la noche repitiendo ese nombre.&lt;br /&gt;Las criadas se miraron. Algunas disimulaban una sonrisa. Abrieron un pasillo y Oharu avanzó despacio, con la mirada en el suelo. Casi rozó al señor al pasar a su lado. Sintió un olor denso a sobaquina. Sabía que la miraban y un escalofrío recorrió su espalda antes de perderse en la habitación a oscuras.&lt;br /&gt;Poco a poco se acostumbró a la escasa luz de una lámpara minúscula.&lt;br /&gt;En el centro de la habitación vio un bulto encogido que respiraba con dificultad. Se acercó. De entre las sábanas sólo sobresalía la cabeza de la señora. El rostro parecía hinchado y los ojos eran como dos heridas moradas. Con un paño húmedo Oharu le refrescó las sienes y los labios. La señora ronroneaba como un gato moribundo. Sus párpados se contraían perdidos en un sueño inquieto y lleno de sombras veloces.&lt;br /&gt;Oharu sentía sus gotas de sudor que avanzaban como ratones por la espalda. Presentía la mirada cavernosa y fecal del señor relamiéndole el cogote. Se escuchó el roce de unas ropas y los pasos sordos de unos pies desnudos. El ambiente se adensó con la proximidad de otro cuerpo.&lt;br /&gt;—Pequeña piedra, pequeña piedra—gemía el señor en un áspero susurro de ofidio. Oharu sintió unas manos que la agarraban por la cintura y pretendían deshacer sus ropajes. Apretó los dientes furiosa:&lt;br /&gt;—La señora—dijo con un hilo de voz. Quiso llorar, gritar, patalear. Quiso atravesar todas aquellas puertas y muros y perderse en el campo, lavarse en el arroyo cercano a su aldea.&lt;br /&gt;Se tragó la rabia e intentó zafarse sin hacer ruido.&lt;br /&gt;—No le niegues este servicio a tu señor. —Sus garras rompieron el quimono de la muchacha y ya buscaban la piel. Oharu sintió que se hundía en un barreño de sanguijuelas. Una saliva viscosa empapaba ya su cuello.&lt;br /&gt;—Mi señor, la señora, la señora. —repetía al tiempo que disimulaba su llanto.&lt;br /&gt;A cada movimiento los dos iban adentrándose en la zona más oscura de la habitación. Oharu mantenía sus brazos extendidos y rígidos como si intentara salir de un río cenagoso y revuelto. Él restregaba su barriga contra la muchacha apretando y aflojando los brazos. Tenía las piernas muy abiertas y dejaba caer todo su peso sobre Oharu para hacerla caer de bruces. En la oscuridad sólo se oían los quejidos de la señora y los rumores sordos del forcejeo: jadeos cortos, golpes en la madera, gruñidos entrecortados.&lt;br /&gt;Para Oharu el mundo se eternizó en esa lucha: segundos resignados se volvían macizos como moles de carne. La oscuridad y el vacío eran los de miles profundas cuevas sin final.&lt;br /&gt;El señor estaba jadeante, agotado. Soltó a la muchacha y se apoyó en la pared. Oharu se dejó caer de rodillas. Lloraba en silencio intentando recomponer sus ropajes rotos. Al otro lado del tabique se oyeron débiles risitas y, luego, el sonido ascendente de unas patadas.&lt;br /&gt;Alguien, de golpe, descorrió la puerta. En la penumbra varias sombras pasaron veloces, pero una permaneció en el quicio detenida.&lt;br /&gt;--¿Quién se atreve?—gritó el señor. La sombra se lanzó contra Oharu y empezó a golpearla.&lt;br /&gt;—Sucia campesina, te voy a dejar sin pelo—reconoció la voz de Izumi. En la cabeza empezó a sentir la frialdad de un metal, que iba y venía. Oharu intentó escapar braceando, ya casi desnuda, con los despojos de su quimono en una mano.&lt;br /&gt;—Malditas criadas, habéis despertado a la señora con vuestras disputas. —gritó el señor. Por el hueco de la puerta revoloteaban las otras muchachas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;……………………………………………………………………………….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿No tienen los señores un poco de vino?—la mujer acerca un cuenco. Se muestra sensual, pero los tres hombres siguen con su comida. La taberna siempre ha sido sucia. Hay humo y basura por todas partes.&lt;br /&gt;—Déjanos en paz, vieja. Hueles a vieja y a vino—grita uno de los hombres; los otros se ríen.&lt;br /&gt;—No soy tan vieja. Mis pechos aún son firmes—la mujer abre un poco el escote de su vestido.&lt;br /&gt;—Puta desvergonzada, vete de aquí.&lt;br /&gt;Los hombres la miran serios. Han dejado de comer. Apenas hay alguien más en la taberna.&lt;br /&gt;—Por favor, un poco de vino. Aún soy hermosa, siempre lo fui y sé cantar.&lt;br /&gt;Uno de los hombres se levanta, la agarra del brazo y la arroja a la calle. Oharu cae en el barro y en el charco ve su rostro. Tiene algunas arrugas y sus largos cabellos negros empiezan a estar veteados de canas. Una mano le aprieta el hombro:&lt;br /&gt;—Muchacha, ¿Qué te ha pasado?—una anciana mendiga, desdentada, maloliente, la ayuda a levantarse y le limpia la cara.&lt;br /&gt;—Ven conmigo, tengo algo de comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-3460610809504021914?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/3460610809504021914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=3460610809504021914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3460610809504021914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3460610809504021914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/12/oharu-pequea-piedra.html' title='OHARU, pequeña piedra'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/STPl4UsF6nI/AAAAAAAAABs/Tem0bM1Ao-w/s72-c/OHARU.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-701994707163599679</id><published>2008-11-25T15:04:00.002+01:00</published><updated>2008-11-25T15:11:24.922+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ESCARABAJO TODAVÍA VIVO'/><title type='text'>ESCARABAJO TODAVÍA VIVO</title><content type='html'>&lt;a href="http://etc.territoriocreativo.es/etc/images/escarabajo.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 269px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://etc.territoriocreativo.es/etc/images/escarabajo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Escarabajo vivo&lt;br /&gt;Recorres tu territorio inmenso,&lt;br /&gt;La coraza no brilla,&lt;br /&gt;Tu paso es tan torpe&lt;br /&gt;Porque una pata&lt;br /&gt;Ya pertenece a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la grandeza minúscula&lt;br /&gt;De mi cuerpo&lt;br /&gt;Yo te miro y tú pasas&lt;br /&gt;Rápido como un bólido de noche,&lt;br /&gt;Ignorado en la faz de este&lt;br /&gt;Salón ignorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaso buscas alimento ordinario&lt;br /&gt;O una hembra incierta&lt;br /&gt;Para saciar una ley que desconoces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escarabajo vivo&lt;br /&gt;Apenas perceptible&lt;br /&gt;Bajo las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un azar,&lt;br /&gt;Un mal movimiento,&lt;br /&gt;El aburrimiento&lt;br /&gt;Y una huella también fugaz&lt;br /&gt;Se posará contundente sobre tu pálpito&lt;br /&gt;De tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un azar,&lt;br /&gt;Un mal movimiento&lt;br /&gt;Y te irás&lt;br /&gt;Y el mundo ni siquiera,&lt;br /&gt;Ni siquiera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-701994707163599679?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/701994707163599679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=701994707163599679' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/701994707163599679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/701994707163599679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/escarabajo-todava-vivo.html' title='ESCARABAJO TODAVÍA VIVO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1150856936278775157</id><published>2008-11-24T14:02:00.001+01:00</published><updated>2008-11-24T14:04:30.143+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='COLECTOR'/><title type='text'>COLECTOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://muyinteresante.com.mx/wp-content/uploads/2008/07/frasco.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://muyinteresante.com.mx/wp-content/uploads/2008/07/frasco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Colector&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Construimos un gran colector: hormigón, toneladas, y altos hierros en orden ascendente. Vino el pueblo y nosotros, los sacerdotes, consagramos todo el monumento. Unos traían viejas botellas con sus lágrimas antiguas. Otros, grandes toneles (quién sabe de dónde procedían sus negras aguas). La mayoría, frasquitos cotidianos y turbios que volcaban temblorosamente. A menudo, nos miraban con una mirada que no era tal, con una alegría que no soportaba el reflejo de aquellas aguas. Y el colector rebosó. Nadie discutió, nadie dijo una mala palabra: bien sabían que contribuían a una gran misión. Nunca más nuestro dios pasaría sed. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1150856936278775157?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1150856936278775157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1150856936278775157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1150856936278775157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1150856936278775157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/colector.html' title='COLECTOR'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2074649092881155610</id><published>2008-11-14T18:15:00.003+01:00</published><updated>2008-11-14T18:44:49.350+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tiempo'/><title type='text'>TIEMPO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.kikades.com/wp-content/uploads/2008/01/recortable-vacas.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 460px; CURSOR: hand; HEIGHT: 325px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.kikades.com/wp-content/uploads/2008/01/recortable-vacas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Envíamos un laboratorio hasta un planeta sin vida. Construimos una fuente en un pedregal abandonado donde nunca había vivido nadie. Llevamos sobres, papel y sellos a una tribu que ni siquiera conocía el fuego. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nos empeñamos en que las vacas bebieran vasos de agua: primero, tenían que abrir los grifos con sus inexistentes manos; luego, colocaban el vaso, cerraban el grifo cuando el agua rebosaba. Se bebían el líquido a duras penas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Por qué hacíamos todo aquello?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los días pasaban veloces con cada una de estas acciones. La vida, nuestra vida, se componía de trozos imposibles y de fallos y tentativas absurdas, errores garrafales, empresas quijotescas, viajes a callejones sin salida. En resumen, una forma como otra cualquiera de burlarse del tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2074649092881155610?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2074649092881155610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2074649092881155610' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2074649092881155610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2074649092881155610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/tiempo.html' title='TIEMPO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4494918349282339608</id><published>2008-11-14T17:46:00.003+01:00</published><updated>2008-11-14T18:14:45.242+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mansos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el puente'/><title type='text'>MANSOS: El puente</title><content type='html'>&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9a/Child_laborer.jpg/400px-Child_laborer.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 280px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9a/Child_laborer.jpg/400px-Child_laborer.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cruzas un puente como una niña asustada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Quién te obligó a hacer lo que no querías?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero, allá fuiste tú, siempre obediente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Obediente cuando limpiabas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;con apenas seis años.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Obediente cuando cocinabas y barrías&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y cargabas la comida de los poderosos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Obediente, al fin, a las órdenes&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de cuantos te rodean.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bienaventurada seas &lt;/div&gt;&lt;div&gt;entre todas las criaturas &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de este universo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque obedeciste siempre&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y cruzaste aquel puente,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque no querías&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y tenías miedo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bienaventurada seas para siempre:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;yo te vi&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como a una niña que no rechista&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuando le arrancan una muela&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que tenía sana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4494918349282339608?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4494918349282339608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4494918349282339608' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4494918349282339608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4494918349282339608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/mansos-el-puente.html' title='MANSOS: El puente'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4433772240525449285</id><published>2008-11-14T14:18:00.003+01:00</published><updated>2008-11-14T18:01:28.544+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rosa de Alejandría'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='OHARU--Rosa Amarilla'/><title type='text'>OHARU-- Rosa Amarilla, Manolo García</title><content type='html'>&lt;a href="http://alexsegrelles.marianistas.org/wp-content/uploads/2008/07/rosa-amarilla.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 176px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://alexsegrelles.marianistas.org/wp-content/uploads/2008/07/rosa-amarilla.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;ROSA DE ALEJANDRÍA,&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Manolo García&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Rosa de Alejandría, rosa amarilla.&lt;br /&gt;Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.&lt;br /&gt;Alejarme quiero&lt;br /&gt;de esta vida que yo vivo sin convencimiento.&lt;br /&gt;Y adentrarme en el tiempo de las luces,&lt;br /&gt;barros vivos encendidos por la manos&lt;br /&gt;del misterioso alfarero.&lt;br /&gt;Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.&lt;br /&gt;Caminar sereno. Abandonar esta senda.&lt;br /&gt;Alejarme quiero.&lt;br /&gt;Andar en los atrojes&lt;br /&gt;con las golondrinas de azuladas plumas.&lt;br /&gt;Convertirme en caja de medir fanegas,&lt;br /&gt;arrobas, celemines; ser trigo en las eras,&lt;br /&gt;nunca polvo en las aceras.&lt;br /&gt;Rosa de Alejandría, rosa amarilla.&lt;br /&gt;Hoy has de ser mi guía, la luz que brilla.&lt;br /&gt;Faro de mediodía, rosa sencilla.&lt;br /&gt;Rosa de Alejandría, rosa amarilla.&lt;br /&gt;Con las flores de un campo encendido&lt;br /&gt;como un San Francisco entre jarales vivos&lt;br /&gt;de lagartos, vivo.&lt;br /&gt;De quimeras me alimento,&lt;br /&gt;con simplezas me contento.&lt;br /&gt;Mozas de risueño gesto en calma me encuentran&lt;br /&gt;como a un Góngora perfecto,&lt;br /&gt;perviviendo lejos del bullicio,&lt;br /&gt;con mi rosa amarilla, con mi rosa de los precipicios.&lt;br /&gt;Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.&lt;br /&gt;Alejarme quiero. Abandonar esta senda.&lt;br /&gt;Alejarme quiero.&lt;br /&gt;Rosa de Alejandría, rosa amarilla.&lt;br /&gt;Hoy has de ser mi guía, rumbo entre islas.&lt;br /&gt;Faro de mediodía, rosa sencilla.&lt;br /&gt;Rosa de Alejandría, rosa amarilla.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4433772240525449285?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4433772240525449285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4433772240525449285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4433772240525449285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4433772240525449285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/oharu-rosa-amarilla-manolo-garca.html' title='OHARU-- Rosa Amarilla, Manolo García'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-3611780277985400218</id><published>2008-11-14T14:10:00.003+01:00</published><updated>2008-11-14T18:01:49.322+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SALAMANQUESA'/><title type='text'>SALAMANQUESA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elecodeestepa.com/opencms/export/sites/default/eco/mirame/galeriaMirame/salamanquesa.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 315px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.elecodeestepa.com/opencms/export/sites/default/eco/mirame/galeriaMirame/salamanquesa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt; SALAMANQUESA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A un kilómetro de distancia ya no se escuchan las imprentas de las salamanquesas: han seleccionado cada letra de un nuevo libro que están a punto de concluir.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En sus cuevas, en las madrigueras donde vigilan sus huevos, estos animales esperan y escupen sus textos, que tienen forma de caracolas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al calor del sol de mediodía, en los días soleados del invierno, acostados en las lajas ya calientes, cada texto, único y frágil, se despliega, se abre como los girasoles y lanza al cielo su poesía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-3611780277985400218?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/3611780277985400218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=3611780277985400218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3611780277985400218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/3611780277985400218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/salamanquesa.html' title='SALAMANQUESA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6762568741199306106</id><published>2008-11-11T09:55:00.002+01:00</published><updated>2008-11-14T18:15:20.392+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SAN FRANCISCO Y EL LOBO'/><title type='text'>SAN FRANCISCO Y EL LOBO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.cedib.org/cepa/imagenes/san%20granciso%20de%20asis.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 237px; CURSOR: hand; HEIGHT: 319px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.cedib.org/cepa/imagenes/san%20granciso%20de%20asis.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6762568741199306106?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6762568741199306106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6762568741199306106' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6762568741199306106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6762568741199306106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/san-francisco-y-el-lobo.html' title='SAN FRANCISCO Y EL LOBO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4702047067339291056</id><published>2008-11-11T09:11:00.002+01:00</published><updated>2008-11-11T09:15:40.225+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Oharu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujer galante'/><title type='text'>Oharu, mujer galante</title><content type='html'>&lt;a href="http://dreamers.com/indices/imagenes/peliculas.3478.IMAGEN1.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 354px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://dreamers.com/indices/imagenes/peliculas.3478.IMAGEN1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a title="Enlace permanente a Vida de Oharu, mujer galante (”Saikaku ichidai onna”, Kenji Mizoguchi, 1952)" href="http://justicesofthequorum.wordpress.com/2008/01/18/vida-de-oharu-mujer-galante-saikaku-ichidai-onna-kenji-mizoguchi-1952/" rel="bookmark"&gt;Vida de Oharu, mujer galante (”Saikaku ichidai onna”, Kenji Mizoguchi, 1952)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;18 Enero, 2008 a 3:12 pm · Archivado en &lt;a title="Ver todas las entradas en Cine" href="http://es.wordpress.com/tag/cine/" rel="category tag"&gt;Cine&lt;/a&gt;, &lt;a title="Ver todas las entradas en Cine asiático" href="http://es.wordpress.com/tag/cine-asiatico/" rel="category tag"&gt;Cine asiático&lt;/a&gt;, &lt;a title="Ver todas las entradas en Cine japonés" href="http://es.wordpress.com/tag/cine-japones/" rel="category tag"&gt;Cine japonés&lt;/a&gt;, &lt;a title="Ver todas las entradas en Kenji Mizoguchi" href="http://es.wordpress.com/tag/kenji-mizoguchi/" rel="category tag"&gt;Kenji Mizoguchi&lt;/a&gt; and etiquetado: &lt;a href="http://es.wordpress.com/tag/cine-de-epoca/" rel="tag"&gt;Cine de época&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wordpress.com/tag/drama/" rel="tag"&gt;Drama&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;QUÉ&lt;br /&gt;Abuso, Amor, Exilio, Explotación, Familia, Guerra, Humillación, Matrimonio, Muerte, Prostitución, Sexo, Suicidio, Violencia&lt;br /&gt;QUIÉN&lt;br /&gt;Dirección:&lt;a href="http://justicesofthequorum.wordpress.com/filmografia-de-kenji-mizoguchi/" target="_self"&gt;Kenji Mizoguchi&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Guión:Saikaku Ihara (novela “Koshuku Ichidai Onna”)Kenji Mizoguchi (autor)Yoshikata Yoda (autor)&lt;br /&gt;Reparto principal:Kinuyo Tanaka … Oharu (prostituta)Tsukie Matsuura … Tomo (madre)Ichirô Sugai … Shinzaemon (padre)Toshirô Mifune … Katsunosuke (samurái)Jukichi Uno … Yakichi Ogiya (abaniquero)Toshiaki Konoe … Harutaka Matsudaira (daimio)Hisako Yamane … (esposa)&lt;br /&gt;Fotografía:Yoshimi HiranoYoshimi Kono&lt;br /&gt;Música original:Ichirô Saitô&lt;br /&gt;Montaje:Toshio Goto&lt;br /&gt;CÓMO&lt;br /&gt;Cine de época, Drama&lt;br /&gt;Agridulce, Intensa, Reflexiva&lt;br /&gt;DÓNDE&lt;br /&gt;Japón feudal&lt;br /&gt;CUÁNDO&lt;br /&gt;Siglo XVII&lt;br /&gt;window.google_render_ad();&lt;br /&gt;&lt;a style="TEXT-DECORATION: none; 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MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 350px; CURSOR: hand; HEIGHT: 176px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.larazondechivilcoy.com.ar/clips/29_F1_cuculo1_0907.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Laberinto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo del ascensor y avanzo hacia mi cueva ( la tuya también si tú lo quieres). Reconozco el hilo que has dejado: bombillas mortecinas en los corredores; y, como no, el aliento de tu perfume.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro la puerta y meto las compras navideñas en mi apartamento. Te espero en el descansillo porque sé que, tarde o temprano, subirás por las escaleras. Necesito verte, hermosa y cansada, las piernas doloridas bajo las medias negras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegas de madrugada y finges no verme. Ni siquiera “buenas noches”, pasas como una sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A solas, de nuevo, sé que bramaré como un rumiante malherido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1315464284133317351?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1315464284133317351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1315464284133317351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1315464284133317351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1315464284133317351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/laberinto.html' title='LABERINTO'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-7556716330815251683</id><published>2008-11-10T13:45:00.003+01:00</published><updated>2008-11-10T13:50:06.330+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fuente de Balbucia'/><title type='text'>FUENTE DE BALBUCIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgteCdEeoI/AAAAAAAAABk/iFNGY1a4lyk/s1600-h/100_0778.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267009758287919746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgteCdEeoI/AAAAAAAAABk/iFNGY1a4lyk/s320/100_0778.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;FUENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua cae en la fuente de la mañana.&lt;br /&gt;A cada segundo,&lt;br /&gt;una a una,&lt;br /&gt;Las gotas son párrafos en los relojes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería un crimen si bebiéramos,&lt;br /&gt;Beberíamos nuestra propia sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, de pronto,&lt;br /&gt;un avión surca su momento&lt;br /&gt;y traza una arteria blanca&lt;br /&gt;en el firmamento.&lt;br /&gt;Latimos en ella.&lt;br /&gt;La fuente acalla esos lejanos corazones&lt;br /&gt;que cruzan ahora el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nuestros,&lt;br /&gt;minúsculos también,&lt;br /&gt;se diluyen, cotidianos,&lt;br /&gt;en el agua para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-7556716330815251683?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/7556716330815251683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=7556716330815251683' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7556716330815251683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/7556716330815251683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/fuente-el-agua-cae-en-la-fuente-de-la.html' title='FUENTE DE BALBUCIA'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgteCdEeoI/AAAAAAAAABk/iFNGY1a4lyk/s72-c/100_0778.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4709926227415031821</id><published>2008-11-10T13:28:00.001+01:00</published><updated>2008-11-10T13:38:44.524+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antonio Gamoneda'/><title type='text'>DESPUÉS DE 20 AÑOs. Antonio Gamoneda</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgpTVSbKgI/AAAAAAAAABU/Dwb2xKsWFj4/s1600-h/img014.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267005176318470658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 326px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgpTVSbKgI/AAAAAAAAABU/Dwb2xKsWFj4/s400/img014.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4709926227415031821?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4709926227415031821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4709926227415031821' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4709926227415031821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4709926227415031821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/blog-post_10.html' title='DESPUÉS DE 20 AÑOs. Antonio Gamoneda'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRgpTVSbKgI/AAAAAAAAABU/Dwb2xKsWFj4/s72-c/img014.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2849846527547190173</id><published>2008-11-07T14:31:00.002+01:00</published><updated>2008-11-07T15:08:52.399+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luz de otro tiempo'/><title type='text'>Luz de otro tiempo</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm3.static.flickr.com/2398/2079330036_c613ff7b7d.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 375px; CURSOR: hand; HEIGHT: 500px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm3.static.flickr.com/2398/2079330036_c613ff7b7d.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Luz de otro tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Más allá de las galerías,&lt;br /&gt;Escaleras y jazmines,&lt;br /&gt;Y el mar con cientos de galeones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subes las escaleras,&lt;br /&gt;Y miras los otros patios,&lt;br /&gt;(Levante y losetas quebradas&lt;br /&gt;Que son de otro tiempo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa va a la deriva,&lt;br /&gt;Los vitrales permiten medir el verano,&lt;br /&gt;La precisa luz a la misma hora,&lt;br /&gt;La misma oleada que proviene de otras eras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú acasos vienes de allí,&lt;br /&gt;Y sólo recuerdas&lt;br /&gt;Gigantes y grises las raíces,&lt;br /&gt;Y el embarcadero en escaleras,&lt;br /&gt;De mármoles también rotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vieja de negro anda por las galerías.&lt;br /&gt;En el patio de al lado merodean&lt;br /&gt;Gatos y caracoles.&lt;br /&gt;Un árbol crece en su abandono,&lt;br /&gt;En el patio de una casa ya vacía,&lt;br /&gt;En este verano,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con luz de otro tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2849846527547190173?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2849846527547190173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2849846527547190173' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2849846527547190173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2849846527547190173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/luz-de-otro-tiempo_07.html' title='Luz de otro tiempo'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2398/2079330036_c613ff7b7d_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-2042953406477792536</id><published>2008-11-07T13:54:00.001+01:00</published><updated>2008-11-07T13:57:12.565+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia antigua de Balbucia'/><title type='text'>No habrá ningún milagro</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.si-educa.net/basico/img/cr/40d.gif"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; CURSOR: hand; HEIGHT: 147px" alt="" src="http://www.si-educa.net/basico/img/cr/40d.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;No habrá ningún milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella gente parecía tan feliz. Muy cerca de la capital. En los alrededores, un interminable bosque de pinos y encinas. Hacía el río, los árboles frutales se alineaban feraces entre las huertas apretadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su hacienda estaba lejos del mar; no temían las incursiones de los piratas. Algunos de sus conocidos habían sufrido el saqueo de gente sanguinaria y hambrienta; habían perdido hijos, hacienda, esclavos. Pero entre aquellas montañas el riesgo no existía. Además, un destacamento de las legiones tenía su campamento en una aldea cercana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habían retirado a ese lugar lejano para evitar las intrigas políticas de la capital. El hombre aún conservaba el empaque del antiguo senador: el pelo plateado, ralo, uniforme; la piel, morena y curtida. Ella ya había aceptado que era una señora. No tenía la lozanía de la juventud, pero conservaba la picardía infantil de sus ojos. No tuvieron hijos y ella intentaba entregarse en el cuidado de los que, uno tras otro, traían las esclavas. A veces, también, se empeñaba en peinarlas y adornarlas con sus caros afeites y joyas. El señor la reprendía entonces, dónde se habían visto esas confianzas contraproducentes con los esclavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poca gente se acercaba por aquella región: mercaderes de novedades, algún que otro correo, muy pocos, que traían noticias de la capital: traiciones, descalabros, muertes de unos y otros. El relato se volvía tan truculento que al final el señor arrojaba la carta al fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta era la vida tranquila de aquellos señores, en aquel tiempo que no quiero recordar porque, entonces, yo también fui feliz.&lt;br /&gt;Llegamos con un grupo de cómicos, gente pobre, pero siempre sonriente; gente de escasas pertenencias y ropas raídas: algún viejo silencioso que lo sabía todo, parejas enamoradas que lo mismo se amaban escandalosamente como, al minuto, se insultaban con furia. Nosotros también estábamos enamorados y no nos importaba lo que muchos pensaran de los cómicos: ni insultos, ni golpes, nada perturbaba nuestra felicidad.&lt;br /&gt;Llegamos un atardecer y los cómicos representaron su función. Tras la algarabía y la novedad, pregunté a un esclavo si era posible hablar con el señor. Yo, en aquella época, era un joven retratista que había pintado a las mejores familias del Imperio. Conocía a mucha gente, había entrado en alcobas, en cocinas y comedores. No había podido evitar escuchar chismes y conspiraciones. Y por eso ahora recorría los caminos con un grupo de desarrapados.&lt;br /&gt;Hablé con el señor y lo convencí. Llegamos a un acuerdo en cuanto a nuestra manutención. Durante semanas, que después se alargaron en meses, intenté terminar mi trabajo. Al comienzo, mi ritmo fue rápido: “una semana”-pensaba-“pronto nos reuniremos con los cómicos otra vez”. Los rasgos de los señores eran muy marcados y la pared, cada vez más, se parecía a un espejo. Al fresco, ambos, señor y señora, a la misma altura, un poco ladeados, pero con los ojos dirigiéndose a la persona que los contemplara. Esa era la moda en la capital. El retrato del señor pronto estuvo concluido. Pero algo pasaba con el de la señora: una mañana tras otra, mi trabajo del día anterior amanecía borrado torpemente. Pensé que se trataba de los chiquillos, los hijos de los esclavos, y quise advertir de ello a los señores. Mi mujer me disuadió: “ Es la señora, no quiere que nos marchemos”. Creo que el señor estaba al tanto de lo que ocurría ( era como si la señora hubiera adoptado a mi paciente y amable esposa) y hacía la vista gorda.&lt;br /&gt;Aquello duró varios meses. Durante todo ese tiempo mi esposa y yo gozamos de todos los placeres. Engordamos y jugamos. Y hasta creímos que aquello duraría para siempre.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando, en una mañana de marzo, un correo malherido llegó hasta la hacienda. Buscaron inútilmente una carta entre sus ropas. El muchacho deliró durante varios días antes de morir y el señor no obtuvo ninguna información fiable. Un rumor de guerras y sublevaciones llegaba de las aldeas cercanas. El señor se colocó sus antiguos ropajes militares y partió hacia la capital.&lt;br /&gt;Su esposa permaneció varios días con temblores y ahogos. En ese tiempo, terminé, al fin, su retrato ( pude reflejar, en el rictus, en esos ojos desconfiados) todo los malos presentimientos que la acechaban.&lt;br /&gt;Al cabo de un mes, el esposo regresó, fatigado pero entero, y nosotros decidimos que ya era el momento de proseguir con nuestro camino.&lt;br /&gt;Entre lágrimas la señora y mi esposa se despidieron, ambas con la ilusa promesa de un nuevo encuentro en el futuro.&lt;br /&gt;Pronto encontramos a nuestros amigos los cómicos. Ya no parecían tan alegres. Uno de ellos había muerto a manos de un soldado empeñado en pasar la noche con una de las bailarinas.&lt;br /&gt;Recorrimos todo el país. Hubo meses en que tuvimos que mendigar. A menudo robábamos en las huertas de gente tan miserable como nosotros.&lt;br /&gt;Una gran nevada, en el invierno más frío que recuerdo, se llevó a mi querida esposa. Se la llevó entre toses y delirios, y con ella se llevó también mi alegría y mis esperanzas. Entre sus palabras incongruentes, repetía algo de un niño que la esperaba al otro lado de un lago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora escribo estas palabras. Yo que no fui ni tribuno, ni escriba; y que sólo aprendí a escribir porque mi padre, un artesano, consintió en que asistiera a la escuela unos meses porque estaba enfrente de nuestro hogar.&lt;br /&gt;Ha pasado mucho tiempo y he vuelto a pasar por aquellas montañas. Ahora estoy envejecido y cansado. He perdido la cuenta de cuántos retratos pinté en mi vida.&lt;br /&gt;Me acerqué a la que había sido la casa de aquellos señores. Sólo quedan ruinas de los lugares en los que fui tan feliz. Entré en el que fue el atrium. Todo lo cubrían las hojas podridas de un árbol que había crecido en el lugar más extraño: al pie, casi tapándolos, de dos imágenes que me miraban, difuminadas, desde el muro. Me apresuré como si aún tuviera que concluir mi obra. En un lado distinguí, a pesar de mis cansados ojos, las huellas de mis dedos dejadas en el pigmento. Parecían recientes, como marcadas hace unos segundos antes. Apoyé mi pulgar en su huella haciéndolos coincidir, aunque bien que sabía que no habría un milagro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-2042953406477792536?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/2042953406477792536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=2042953406477792536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2042953406477792536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/2042953406477792536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/no-habr-ningn-milagro.html' title='No habrá ningún milagro'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-8711675293517861734</id><published>2008-11-06T15:01:00.002+01:00</published><updated>2008-11-06T15:06:07.917+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blindaje'/><title type='text'>Blindaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.vadehistoria.com/fotos/carro4.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 444px; CURSOR: hand; HEIGHT: 283px" alt="" src="http://www.vadehistoria.com/fotos/carro4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;BLINDAJE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por entre las olas de la bahía se pueden ver los peces: las rayas y los atunes, desmesurados y misteriosos. Adivinamos sus siluetas borrosas avanzando hacía la orilla. Los demás son pequeños: caballas, bonitos y otros, sin nombre y negros, miles, que se acercan a la misma velocidad. Parece como si estuviera previsto que, después, cuando sus lomos brillen a la luz del sol, salgan a pie, con ancas imposibles, buscándonos a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloran los peces, lloran desesperadamente y repiten una quejumbrosa retahíla que nadie puede entender.&lt;br /&gt;Te miro y no quieres andar a mi lado. La balaustrada del paseo domina toda la bahía (¡podría haber sido todo tan romántico!) En el cielo se han reunido nubes oscuras a contemplar el espectáculo. Mi vista husmea en la distancia: allá lejos, las montañas aún tienen nieve. Y, más cerca, otra gente pasa, irreconocibles, como sombras. Parecen soldados de algún imperio, bigotudos y anacrónicos con sus quepis y uniformes azules.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quiero recuperarte ya no estás. O hay un blindaje de chapas superpuestas y de cerrojos que me impiden llegar a tu época. Porque tú ahora tienes el pelo largo y crespo, como esas sabias antiguas o sacerdotisas, y, a base de jirones y sangre, insomnios y voto de silencio, has conseguido una túnica blanca, fuerte como un búnker, y un teléfono que te hace desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te pido, te suplico y los peces aúllan ahora, solidarios con mi tristeza. Pero tú ya no estás, o estás en otro tiempo futuro. Y esos ojos, como templos sin grietas, no me ven, ya no me quieren ver; ni siquiera soy como esas estatuas de los museos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final mis engaños me aturden. Se desatan pero sin mucha consistencia; son como esa leche materna que apacigua a los cachorros: me quito mis zapatos nuevos, que son de tiempos de verbenas en la playa. Me has invitado a bailar y voy, tembloroso, a tu regazo, como un niño que por fin ha conseguido el perdón a todos sus destrozos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-8711675293517861734?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/8711675293517861734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=8711675293517861734' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8711675293517861734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8711675293517861734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/blindaje.html' title='Blindaje'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-8775624527149401832</id><published>2008-11-06T14:38:00.003+01:00</published><updated>2008-11-06T14:54:57.249+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Balbucia para bienaventurados'/><title type='text'>El puerto de Balbucia</title><content type='html'>&lt;a href="http://agaudi.files.wordpress.com/2008/05/2a.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 640px; CURSOR: hand; HEIGHT: 422px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://agaudi.files.wordpress.com/2008/05/2a.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;BALBUCIA&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Balbucia tiene un puerto&lt;br /&gt;Al sur situado,&lt;br /&gt;Al océano abierto.&lt;br /&gt;Pesquero tras pesquero,&lt;br /&gt;Noches y centurias&lt;br /&gt;Han transcurrido&lt;br /&gt;Por las abandonadas escolleras.&lt;br /&gt;El manso olor&lt;br /&gt;A ventrechas y sal&lt;br /&gt;Perpetuo permanece&lt;br /&gt;En las redes ya podridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es en su diáfana bocana&lt;br /&gt;Donde hombres broncos&lt;br /&gt;Hundieron sus cuchillos&lt;br /&gt;Afilados como barcos&lt;br /&gt;Tan grandes en su acero&lt;br /&gt;Que no quedo torbellino,&lt;br /&gt;No quedo silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el puerto de Balbucia&lt;br /&gt;Ya no entran otros barcos.&lt;br /&gt;Y esa fue la inútil venganza&lt;br /&gt;De los recios hombres broncos,&lt;br /&gt;Barruntando su derrota,&lt;br /&gt;La vergüenza de todo un pueblo&lt;br /&gt;Por calles y bulevares,&lt;br /&gt;Avenidas y estaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todo el puerto esta vacío&lt;br /&gt;Y presientes la panza semihundida&lt;br /&gt;De los barcos oxidados.&lt;br /&gt;Los niños temerarios&lt;br /&gt;Desde las antenas&lt;br /&gt;Se lanzan y zambullen.&lt;br /&gt;Y sabemos que es otro mundo&lt;br /&gt;El que late allí abajo&lt;br /&gt;De sombras y de muertos&lt;br /&gt;En el puerto de Balbucia&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-8775624527149401832?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/8775624527149401832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=8775624527149401832' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8775624527149401832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8775624527149401832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/balbucia-balbucia-tiene-un-puerto-al.html' title='El puerto de Balbucia'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6966406903575472686</id><published>2008-11-06T14:14:00.003+01:00</published><updated>2008-11-06T14:34:42.632+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Última habitante'/><title type='text'>La última de su tribu</title><content type='html'>&lt;a href="http://static.flickr.com/87/247696918_06d9ba7277.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 500px; CURSOR: hand; HEIGHT: 405px" alt="" src="http://static.flickr.com/87/247696918_06d9ba7277.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Última. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Amanece en la cabaña de bambú. Ella se levanta, sale y ordena sus ídolos. No queda ninguna fruta.&lt;br /&gt;“ Soy la culpable”, repite en esa lengua postrera. Después se lava, prepara té ceremoniosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada transcurre veloz: recoge más fruta, cocina arroz y pescado. En el río no soporta el reflejo de su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cae la noche. De nuevo, las ofrendas están colocadas en las lindes del bosque. Se retira y, desde la penumbra, ve como unas sombras se acercan, cogen la comida y desaparecen en la espesura.&lt;br /&gt;Luego, vienen la música y las risas. Y, también, algunos aullidos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6966406903575472686?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6966406903575472686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6966406903575472686' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6966406903575472686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6966406903575472686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/ltima.html' title='La última de su tribu'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-8466107627458126935</id><published>2008-11-06T13:56:00.001+01:00</published><updated>2008-11-06T14:09:03.660+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://www.alborde.com.ar/aves/gorrion3.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 295px; CURSOR: hand; HEIGHT: 141px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.alborde.com.ar/aves/gorrion3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Los pájaros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Íbamos al monte,&lt;br /&gt;Y a cada paso, el pueblo&lt;br /&gt;Se adormecía, aún más,&lt;br /&gt;En su silencio&lt;br /&gt;De caracol abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos tenían quemados los rostros&lt;br /&gt;Por jornadas interminables&lt;br /&gt;En sórdidas fábricas y almacenes,&lt;br /&gt;Lejos de adelfas y de atrios&lt;br /&gt;Y del agua derramada&lt;br /&gt;Desde el brocal de la fuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tenían las ropas anticuadas&lt;br /&gt;Eran, es cierto, de otras hambres,&lt;br /&gt;De otras guerras,&lt;br /&gt;De las que sólo oí hablar en susurros&lt;br /&gt;Algún verano&lt;br /&gt;Llegada la medianoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ofrecieron su alegría&lt;br /&gt;De antaño (de cuando fueron niños)&lt;br /&gt;Cobijada en sus manos,&lt;br /&gt;Hinchadas y ásperas,&lt;br /&gt;Anónimas manos&lt;br /&gt;Que en silencio&lt;br /&gt;Construyeron la orografía&lt;br /&gt;De un océano acolchado&lt;br /&gt;Donde viven mercaderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreían nerviosos,&lt;br /&gt;Sonreían casi sin filos ni cloacas&lt;br /&gt;Cuando nos acercábamos&lt;br /&gt;A la boca de la cueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que verlos como a niños,&lt;br /&gt;Entonces que sus cabezas encanecidas&lt;br /&gt;Refulgían como astros&lt;br /&gt;En la abrupta vereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que verlos con el aliento roto,&lt;br /&gt;El corazón fatigado y la burla&lt;br /&gt;Machacando la impávida letanía&lt;br /&gt;Ministerial de los relojes.&lt;br /&gt;Un día de vida. Un poco más,&lt;br /&gt;(Te robo otro)&lt;br /&gt;Un poco más antes,&lt;br /&gt;(Y otro más)&lt;br /&gt;Un poco más antes de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, la palmada con las manos&lt;br /&gt;Hinchadas y ásperas,&lt;br /&gt;Anónimas manos que provocan&lt;br /&gt;Un griterío,&lt;br /&gt;La espera y una sorpresa,&lt;br /&gt;Y un billón de pájaros&lt;br /&gt;Elevándose hacia el cielo&lt;br /&gt;Siempre mudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vi yo,&lt;br /&gt;Yo con la boca abierta y&lt;br /&gt;El alma&lt;br /&gt;Entonces aplanada mientras&lt;br /&gt;Ellos si se reían abiertamente&lt;br /&gt;Jugando a coger alguna pluma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-8466107627458126935?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/8466107627458126935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=8466107627458126935' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8466107627458126935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8466107627458126935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/los-pjaros-bamos-al-monte-y-cada-paso.html' title=''/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-6265383436622714224</id><published>2008-11-06T13:48:00.002+01:00</published><updated>2008-11-06T13:51:15.513+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alienígenas inteligentes'/><title type='text'>Especies inteligentes</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ict4us.com/r.kuijt/images/es_insectos.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 421px; CURSOR: hand; HEIGHT: 287px" alt="" src="http://www.ict4us.com/r.kuijt/images/es_insectos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Investigaciones astronómicas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos muchachos enhebraban su análisis pormenorizado de las virtudes físicas de sus compañeras de clase. Al mismo tiempo, un ciento de insectos casi invisibles giraban alrededor de sus cabezas. Cada uno de estos animalitos, de especies desconocidas para los entomólogos terrestres, absorbía los movimientos de los muchachos, memorizaba sus rostros, y uno a uno sus vellos, las rugosidades de sus caras, los granos que, como las hornadas de pan, se renovaban cada día. Los insectos tenían, después de una hora de girar y girar, un mapa detallado de esos nuevos planetas. Luego, toda esta información viajó por el espacio, cruzó el eje espacio-temporal, consiguió llegar a una civilización lejana, la única que había sobrevivido de aquella galaxia escondida, a miles de años luz.&lt;br /&gt;Cuando las baterías de los insectos se agotaron, estos fueron cayendo uno a uno y, a los pocos minutos, una ráfaga de viento arrastró aquella delicadeza de nanotecnología hiperavanzada.&lt;br /&gt;Los muchachos se levantaron del banco del parque y comenzaron a caminar. Tarde de viernes, todavía quedaba todo el tiempo para la aventura y la conquista. A las 9 de la noche empezaba la fiesta del instituto. Uno de ellos se despidió primero:&lt;br /&gt;--A las nueve menos cuarto nos vemos. Me voy a comer un bocata de fuagrás que te cagas.&lt;br /&gt;--Adiós colega.&lt;br /&gt;En el espacio más lejano, una civilización estudiaba cada uno de los datos enviados por sus mensajeros. Los superordenadores habían empezado a elaborar precisos mapas topográficos de los nuevos planetas. Alguien confundió una espinilla con un volcán a punto de explotar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-6265383436622714224?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/6265383436622714224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=6265383436622714224' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6265383436622714224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/6265383436622714224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/especies-inteligentes.html' title='Especies inteligentes'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-8842619892318805662</id><published>2008-11-05T14:53:00.003+01:00</published><updated>2008-11-06T15:11:22.784+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adulto'/><title type='text'>Adulto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.mariamatencio.com/web/wp-content/uploads/2008/01/torre-de-babel.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 796px; CURSOR: hand; HEIGHT: 600px" alt="" src="http://www.mariamatencio.com/web/wp-content/uploads/2008/01/torre-de-babel.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;ADULTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;      A cierta hora el hombre adulto se encara con su propia adultez obligada. Imaginen: te sacan de tu ambiente, te llevan a una obra en la que están construyendo una torre de Babel de proporciones desconocidas hasta el momento y te dicen que tú eres el ingeniero de todo aquello.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;     Quizá no esté en tu vocación proseguir con la construcción de aquella mole. Lo adviertes y como respuesta te dan un vestido de sacerdote que te queda grande o con el que no te identificas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;   En cualquier caso, empieza la jornada, una vez más, y, ya que parece más sensato seguir con el juego, decides colaborar y te pones a la cabeza de todos aquellos esclavos. Adviertes, das algunas órdenes sin demasiada convicción y te aseguras de que todo empieza a funcionar. Has sido elegido como el nuevo arquitecto y parece que el cargo es vitalicio. Hasta tu última expiración deberás pacientemente agregar más pisos, avenidas, pasajes secretos, trampillas, compuertas de seguridad, arcos clave, vomitorios y desagües y otros cientos de elementos arquitectónicos de los que tú nunca habías oído hablar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;   Ese es el oficio para ti en estos momentos de adultos. Los esclavos te miran de soslayo y con tristeza. Tú eres uno de los engranajes que les causa frustración, tristeza, cierta rabia contenida. Y pasas a ser, como ya deberías saber, miembro de la casta sacerdotal. Comes con ellos, intentas evadirte de sus discusiones bizantinas, pero al final todos esperan de ti al menos una palabra en concordancia con el rito en el que danzamos todos. Si tienes la tentación de mostrarte airado; o bien, te burlas de sus ceremonias semanales, o prefieres tomar atajos, acortar la dura jornada de los esclavos, fingir que no estás allí y que aquella no es tu torre ni tu tierra, entonces, prepárate. Siempre habrá un rostro contrariado, o una expresión adusta que parece insinuarte que has de ajustarte ya ese abrigo de adulto que dicen que está hecho a tu medida. Despreciar ese traje es como despreciar el eje de la tierra, o las órbitas solares o burlarse de la fotosíntesis. Burlarse es como desconocer lo que es la vida y tú bien que lo sabes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;    Por eso, haz el favor de dejar de mirar una y otra vez el reloj que te vampiriza en la muñeca&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-8842619892318805662?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/8842619892318805662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=8842619892318805662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8842619892318805662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/8842619892318805662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/adulto.html' title='Adulto'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-1129199115780301722</id><published>2008-11-05T14:49:00.003+01:00</published><updated>2008-11-06T14:58:55.982+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='habitantes de Balbucia'/><title type='text'>Los mansos de corazón</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRGkdc8HBXI/AAAAAAAAAAc/9LSl4YIeuak/s1600-h/familia+en+el+campo.0.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5265170265264293234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 148px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRGkdc8HBXI/AAAAAAAAAAc/9LSl4YIeuak/s200/familia+en+el+campo.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ANTEPASADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casa de las abuelas,&lt;br /&gt;oxidada llave entre el jazmín,&lt;br /&gt;El recinto se ofrece como un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huesos cetrinos nos redimen,&lt;br /&gt;Sonríen un callado calendario.&lt;br /&gt;Salieron medrosos en el cine&lt;br /&gt;de la blanca tersura de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuvieron pan, no tuvieron vino.&lt;br /&gt;No hubo respiro, ni palabras.&lt;br /&gt;Su fina tierra&lt;br /&gt;tizna las alas de las olas&lt;br /&gt;y juguetona se aposenta&lt;br /&gt;en la lasca dormida&lt;br /&gt;de mi puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I I I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casa de los mansos,&lt;br /&gt;Sillas de eneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el zaguán.&lt;br /&gt;Al sol de la sierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento sestea en los jazmines.&lt;br /&gt;Un titán fuma su pitillo&lt;br /&gt;y descifra los riscos verticales&lt;br /&gt;que anduvo en otros tiempos&lt;br /&gt;para libar las hogazas arteriales&lt;br /&gt;de las ubres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la casa&lt;br /&gt;los muros se deshacen&lt;br /&gt;por el peso olvidado&lt;br /&gt;de las fotos amarillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas son las que repiten&lt;br /&gt;el empacho de las puertas,&lt;br /&gt;de quicios o alacenas,&lt;br /&gt;o lebrillos, o tenazas&lt;br /&gt;o cafeteras oxidadas&lt;br /&gt;donde florece la albahaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de eso ya perdura,&lt;br /&gt;ni siquiera es quincalla&lt;br /&gt;de fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy los niños cabecean&lt;br /&gt;en las canas de un latido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, pálidos,&lt;br /&gt;hambrientos y huesudos,&lt;br /&gt;tiesos, además, como velas,&lt;br /&gt;alumbraban con sus llantos&lt;br /&gt;el duelo venerable&lt;br /&gt;de los viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como volutas de humo arcaico&lt;br /&gt;levitaban allá los niños&lt;br /&gt;y tenían los ojos bien puestos&lt;br /&gt;en los negros zapatones&lt;br /&gt;de un difunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-1129199115780301722?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/1129199115780301722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=1129199115780301722' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1129199115780301722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/1129199115780301722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/antepasados-i-casa-de-las-abuelas.html' title='Los mansos de corazón'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SRGkdc8HBXI/AAAAAAAAAAc/9LSl4YIeuak/s72-c/familia+en+el+campo.0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4265635725089905568</id><published>2008-11-05T14:12:00.008+01:00</published><updated>2008-11-05T14:34:37.433+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Erizo poema'/><title type='text'>Erizo</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.geocities.com/yosemite/geyser/5659/tiendas.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 428px; CURSOR: hand; HEIGHT: 211px" alt="" src="http://www.geocities.com/yosemite/geyser/5659/tiendas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Erizo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las piedras no sirven para construir catedrales.&lt;br /&gt;Ni los niños salvarán sus circos&lt;br /&gt;en la piel de una sonrisa.&lt;br /&gt;Queda la testuz invariable&lt;br /&gt;y el himno permanente de Balbucia,&lt;br /&gt;palabras a destiempo,&lt;br /&gt;gestos de marionetas,&lt;br /&gt;que todavía se ven ,marciales,&lt;br /&gt;en la burda representación de los sagrarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No temas pues no serás el héroe,&lt;br /&gt;ni la piedra firme de un arco&lt;br /&gt;que soporta el temporal de todos los inviernos,&lt;br /&gt;allá en el delta del río.&lt;br /&gt;Seguirás como erizo que burla a las mariposas.&lt;br /&gt;Y se hace la madriguera en una herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pides templos y ríos inexplorados&lt;br /&gt;y algún valle donde pasten&lt;br /&gt;caballos enanos y salvajes.&lt;br /&gt;Pides algún valle&lt;br /&gt;donde todavía sea aceptable asentar&lt;br /&gt;una tienda&lt;br /&gt;de pieles ya gastadas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4265635725089905568?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4265635725089905568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4265635725089905568' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4265635725089905568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4265635725089905568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/erizo.html' title='Erizo'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-4119902728313500185</id><published>2008-11-04T14:22:00.004+01:00</published><updated>2008-11-04T14:41:54.023+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Árboles sin pájaros'/><title type='text'>Árboles</title><content type='html'>&lt;a href="http://i205.photobucket.com/albums/bb170/abedugu/dia5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 600px" alt="" src="http://i205.photobucket.com/albums/bb170/abedugu/dia5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estos árboles solitarios precisan la vida de algún robinsón dispuesto a abandonar las comodidades de la vida moderna. Hombre barbudo al cabo de varios meses, lunático al cabo de dos o tres años sin contacto con el resto de la humanidad. Ha perdido el habla humana. Cree que habla con los árboles. Quisiera que la mano del mundo fuera una extensión sin límites de árboles gigantescos. Un bosque cuyo verdor se viera desde la luna.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-4119902728313500185?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/4119902728313500185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=4119902728313500185' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4119902728313500185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/4119902728313500185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/rboles.html' title='Árboles'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-327611380206560104.post-955469499776727839</id><published>2008-11-04T13:45:00.001+01:00</published><updated>2008-11-04T14:53:06.443+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tortuga'/><title type='text'>Tortuga huyendo de chips ajenos</title><content type='html'>&lt;a href="http://img67.imageshack.us/img67/1964/tortuga002exposureum5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 640px; CURSOR: hand; HEIGHT: 480px" alt="" src="http://img67.imageshack.us/img67/1964/tortuga002exposureum5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde el territorio de Umbriaza: los pájaros llevan escafandra y las tortugas han sido perforadas por pérfidos inventores que han colocado en sus caparazones chips con la historia completa de cada humano que ha pisado este planeta. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/327611380206560104-955469499776727839?l=umbriaza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://umbriaza.blogspot.com/feeds/955469499776727839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=327611380206560104&amp;postID=955469499776727839' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/955469499776727839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/327611380206560104/posts/default/955469499776727839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://umbriaza.blogspot.com/2008/11/desde-el-territorio-de-umbriaza-los.html' title='Tortuga huyendo de chips ajenos'/><author><name>Francisco Naranjo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11506293350763003856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_D7SL2ozsJfM/SdISZJb_jGI/AAAAAAAAACQ/WOOwWcrXZq8/S220/Snapshot_20081209_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
